La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, suspendió su agenda en Chile, donde participaba de una cumbre entre América Latina y Europa, para viajar a Santa Maria, en el sur de Brasil, donde más de 150 personas murieron tras el incendio de una discoteca.
"La presidenta anticipó su retorno para viajar directamente a Santa Maria", informó la Presidencia a la AFP.

