Chile

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08 de febrero de 2013 • 03:57 PM • actualizado el 08 de febrero de 2013 a las 10:52 PM

Exhumarán restos de poeta chileno Pablo Neruda

Neruda, de militancia comunista, falleció el 23 de septiembre de 1973, 12 días después del golpe militar que derrocó al presidente socialista Salvador Allende.
Foto: AP

Un ministro juez especial ordenó exhumar los restos del poeta chileno y Premio Nobel de Literatura Pablo Neruda, para establecer si murió de cáncer o fue asesinado, diligencia judicial que se cumpliría hacia marzo.

La fundación heredera de sus obras y bienes informó este viernes que "hace algunos días, la Fundación Pablo Neruda fue informada de la resolución del ministro Mario Carroza en la que se determina la exhumación del cuerpo de Pablo Neruda, sepultado junto a (su esposa) Matilde Urrutia en Isla Negra", localidad costera cercana a Santiago.

El vate, de militancia comunista, falleció el 23 de septiembre de 1973, 12 días después del golpe militar que derrocó al presidente socialista Salvador Allende.

El comunicado de la fundación precisó que ya hubo una reunión de coordinación con el director del Servicio Médico Legal, doctor Patricio Bustos, para definir el procedimiento que se seguirá, "en una fecha aún por determinar".

Es probable que la exhumación no se realice antes de marzo, cuando el juez Carroza regresa de sus vacaciones.

Neruda, de 69 años, murió a sólo 24 horas de salir al exilio a bordo de un avión especialmente dispuesto por el gobierno de México.

La versión oficial dice que la pena que le ocasionaron el golpe militar y la muerte de su íntimo amigo, el presidente Allende, lo sumieron en una depresión que aceleró su enfermedad y lo mató tras el golpe encabezado por el general Augusto Pinochet, el 11 de septiembre de 1973.

Su viuda, Matilde Urrutia y la Fundación nunca creyeron en la idea del asesinato, que rondó por casi cuarenta décadas, hasta que a fines del 2011 el chofer y ayudante del vate, Manuel Araya, reflotó la versión del asesinato.

Los antecedentes aportados por Araya fueron utilizados por el Partido Comunista, en el que Neruda militó 28 años, y presentó una querella por homicidio, en la que también pidió su exhumación para establecer las verdaderas causas de la muerte del gran poeta latinoamericano. El caso fue asignado al juez Carroza, un experimentado investigador en causas de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar, 1973-1990.

En una entrevista con la Associated Press, Araya dijo que Neruda falleció horas después que en una clínica privada le colocaron una inyección, supuestamente un analgésico, que le ocasionó fiebre y un malestar generalizado.

La inyección le fue administrada en la Clínica Santa María, donde Neruda fue hospitalizado por un cáncer de próstata, una flebitis y artrosis de cadera.

En la entrevista con AP, el año pasado, Araya dijo que una enfermera le relató que una enfermera que estaba con el vate le pidió a un médico que "iba pasando por el pasillo, (cuando) la enfermera lo llama diciendo que Neruda tenía muchos dolores, y este médico, muy gentil, va y le coloca una dipirona (un analgésico), y la dipirona... lo mata".

Al día siguiente de la muerte, el periódico El Mercurio informó que Neruda falleció "por causa de un ataque al corazón... a consecuencia de un shock sufrido. Luego de habérsele puesto una inyección de calmante su gravedad se acentuó", entró en un estado de precoma y falleció a las 22:30".

El abogado Eduardo Contreras, que presentó la querella a nombre del Partido Comunista, dijo a la AP, también el año pasado, que el certificado de defunción del poeta dice que murió por caquexia: una desnutrición extrema causada por una rápida baja de peso, que debilita el organismo humano, al punto de no permitir movimientos.

Pero Neruda pesaba más de 100 kilos al morir, según Araya y el embajador de México en Chile en 1973, Gonzalo Martínez Corbalá, quien se llevaría al Premio Nobel 1971 a México.

A Carroza también le correspondió investigar las causas de la muerte del presidente Allende, y luego de ordenar su exhumación, apoyado por forenses chilenos y extranjeros, concluyó que el mandatario se suicidó en la sede de gobierno, el mismo día del golpe, con un fusil que le regaló su amigo Fidel Castro.

Terra Terra/AP