Cuba

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16 de octubre de 2012 • 02:36 AM

Cuba no exigirá permiso de salida para viajar

Una mujer muestra su pasaporte y el de su hijo a reporteros cuando sale de una oficina de inmigración en La Habana, Cuba, el martes 16 de octubre de 2012. El gobierno cubano anunció que eliminará el requisito de permiso de salida que exige a sus ciudadanos cuando viajan al extranjero.
Foto: Ramón Espinosa / AP

Las autoridades cubanas levantaron el impopular requisito de exigir un permiso de salida a los ciudadanos que quisieran viajar al exterior; una medida prometida desde hace meses por el presidente Raúl Castro y que sus compatriotas aplaudieron este martes.

"Este es un notición", dijo a The Associated Press, Bertina Rodríguez, una oficinista de 47 años, cuando el martes por la mañana se enteró de la supresión del permiso. "La gente lo estaba esperando desde hace rato".

La Gaceta Oficial publicó el martes en la madrugada varios decretos y resoluciones que reforman aspectos de la ley migratoria cubana. Uno de sus apartes más destacados lo constituye la eliminación de la "tarjeta blanca", que es un visado de salida que los cubanos debían obtener obligatoriamente para viajar y sin el cual no podían abandonar el país.

La norma entrará en vigor el 14 de enero de 2013.

Desde al menos 2011 los cubanos habían escuchado al presidente Castro prometer la eliminación del permiso de salida, pero una y otra vez el mandatario aseguró que estaba en "estudio".

Castro está adelantando una serie de reformas y programas para actualizar el modelo económico de la isla, cuyo objetivo fundamental es mejorar la eficiencia y reducir la burocracia, sin perder la impronta socialista o el fuerte control estatal sobre la economía.

Las recién aprobadas disposiciones migratorias también establecen que en las próximas semanas se expedirán pasaportes a quienes los soliciten y se renovarán los que no hayan sido refrendados en los dos últimos años, pues los pasaportes cubanos tienen una vigencia de seis años pero su revalidación se debe solicitar cada dos.

Con el pasaporte, los cubanos podrán salir de la nación caribeña junto con la correspondiente visa del país receptor, sin tampoco tener que presentar una carta de invitación de una persona del extranjero.

En las calles de La Habana, la noticia fue recibida con una mezcla de deleite y asombro, después de muchos anuncios oficiales sin que la población tuviera la medida aprobada y en funcionamiento.

"¡Ay que bien!", dijo Mercedes Delgado, una jubilada de 73 años de edad. "Se restituyen los derechos ciudadanos. Me siento muy contenta porque hay un avance".

Otro de los aspectos clave de la norma es que amplió a 24 meses la permanencia en el exterior de los residentes en la isla que viajen por asuntos particulares, contados a partir de la fecha de salida del país. Cuando excedan ese tiempo podrán solicitar prórrogas.

En la actualidad, la permanencia máxima en el extranjero para los cubanos es de 11 meses. Si no retornan al país durante ese tiempo, los ciudadanos cubanos pierden el carácter de residente de la isla y con ello a derechos como la atención sanitaria gratuita, seguridad social y la educación sin costo.

"Realmente son medidas, cambios sustanciales, profundos no es nada cosmético lo que estamos haciendo", dijo a periodistas el coronel Lamberto Fraga, segundo jefe de la Dirección de Inmigración y Extranjería cubana.

Una gran mayoría de los 11 millones de cubanos tienen parientes viviendo o trabajando en el extranjero, sea de como emigrados o cooperantes internacionales mediante convenios con países como Venezuela, Angola y otros.

Cifras oficiales estiman en un 60% los cubanos que tienen acceso a dólares o divisas fuertes sea mediante remesas, porque trabajan en sectores como el turismo o por operar con empresas mixtas.

Sin embargo, las autoridades planean mantener las limitaciones a la salida de algunos ciudadanos que son "profesionales o técnicos vitales", aún no especificados, bajo el argumento de evitar una eventual fuga de cerebros al extranjero.

"Recordamos a las personas no arriesgar sus vidas al emprender arriesgados viajes en el mar", dijo William Ostick, vocero del Departamento de Estado. "Y, por supuesto, aún sin visas de salida, las visas de entrada serán requeridas por casi todos los países en la región".

Según el coronel Fraga, en los días venideros los ministerios y centros de trabajos determinarán que otras profesiones u oficios, fuera de los atletas, estarán limitados o sí tendrán que pedir y obtener un permiso especial.

El Consejo de Estado aprobará la regulación y el listado correspondiente.

Actualmente médicos, científicos y militares tienen fuertes restricciones que les hacen casi imposible viajar al exterior de manera temporal por asuntos de trabajo, turismo o para rencontrarse con sus familiares en el extranjero.

"Es un importante paso adelante... la posibilidad de viajar fuera de su país sin el permiso del gobierno", dijo Philip Peters, un analista especializado en Cuba del Lexington Institute con sede en Virginia, Estados Unidos. "Elimina un obstáculo burocrático horrible y ofensivo para viajar".

Peters indicó que es poco probable que el cambio inspire a Washington para hacer una apertura hacía La Habana en medio de un año electoral.

"Lo que se destaca es que las restricciones de viaje son todas del lado de los Estados Unidos", agregó Peters, refiriéndose a la prohibición por parte de Washington de permitir los viajes de estadounidenses a la isla bajo pena de multa.

El oficial periódico Granma salió el martes a defender esta política de limitaciones.

"La actualización de la política migratoria tiene en cuenta el derecho del Estado revolucionario de defenderse de los planes injerencistas y subversivos del gobierno norteamericano y sus aliados. Por tal motivo, se mantendrán medidas para preservar el capital humano creado por la Revolución, frente al robo de talentos que aplican los poderosos", dijo Granma en el despacho donde se anunciaron las reformas migratorias.

Estados Unidos, el principal receptor de inmigrantes cubanos consideró positiva la medida, dijo que no va a cambiar los requerimientos exigidos para otorgar visas a los cubanos y que está analizando el impacto de la normatividad expedida con respecto al flujo de cubanos a ese país.

"Obviamente le damos la bienvenida a cualquier reforma que permita a los cubanos a salir de y regresar a su país libremente", dijo Victoria Nuland, una portavoz del Departamento de Estado. "Seguimos comprometidos con los acuerdos migratorios que tienen nuestros dos países promuevan la migración segura, legal y ordenada".

"Yo no creo que vaya a ver un cambio en la las leyes estadounidenses", agregó la portavoz. "Siempre instamos a las familias cubanas a utilizar mecanismos de inmigración legal como la reunificación familiar y otros que ya están previstos".

Hasta ahora se desconoce si se va a mantener su política migratoria de "pies mojados, pies secos" de 1994, que otorga a los cubanos un tratamiento especial al entregarle la residencia legal apenas pisen tierra estadounidense.

Inmigrantes provenientes de otros países como México, Guatemala, República Dominicana, Venezuela, Colombia, entre otros, generalmente entran a Estados Unidos país sin autorización legal y deben permanecer muchos trabajando por bajos salarios y en oficios que no son los suyos, hasta que puedan encontrar una manera de legalizar su residencia.

Por su parte, países como España, México, El Salvador, Chile, Brasil, Argentina, Colombia, República Dominicana, Honduras, Venezuela, Guatemala y Panamá exigen un visado a los cubanos, pero no Ecuador y Bolivia.

Washington mantiene una política de sanciones contra la isla desde la década de los 60 para exigir que Cuba cambie su sistema político.

El periódico oficial Granma publicó también un extenso editorial en el cual explica el significado de la medida, atribuyéndolo a la necesidad de regularizar la situación con la comunidad cubana en el extranjero.

Se estima que más de un millón de personas de origen cubano viven en Estados Unidos y miles en Europa.

"Cualquier análisis que se haga de la problemática migratoria cubana pasa inexorablemente por la política de hostilidad que el gobierno de los Estados Unidos ha desarrollado contra el país por más de 50 años", comentó el rotativo.

La injerencia de Washington, señaló Granma, va desde las sanciones económicas, pasando por el fomento a "una oposición interna" incluyendo también "campañas mediáticas y "robo de cerebros", hasta atentados terroristas, sabotajes y agresiones de todo tipo".

Pese a ello, Cuba busca "facilitar los viajes de los ciudadanos al exterior por asuntos particulares", agregó el rotativo.

En Miami, el director de la organización anticastrista Fundación Nacional Cubano-Americana, Omar López, se mostró satisfecho con las medidas, pero indicó que para él no estaba claro si los cambios permitirían a más cubanos obtener sus pasaportes pues todavía hay requisitos limitantes.

La bloguera disidente cubana Yoani Sánchez expresó su preocupación porque las autoridades controlarían la entrega de pasaportes y no se dcelaró muy optimista.

"Cruzo los dedos a ver si me dejan viajar con nueva Ley Migratoria", dijo Sánchez, quien aseguró que las autoridades le habían negado 20 veces el permiso de salida, ahora derogado.

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La corresponsal Andrea Rodríguez está en Twitter como: www.twitter.com/ARodriguezAP

A este despacho contribuyeron los corresponsales de la AP en Cuba Anne-Marie García; en España, Jorge Sainz; en México E. Eduardo Castillo; en Chile Federico Quilodrán; en Ecuador Gonzalo Solano; en Brasil Juliana Barbassa; en El Salvador Marcos Alemán; en Bolivia Paola Flores; en Venezuela Jorge Rueda; en Argentina Almudena Calatrava; en Honduras Alberto Arce, en República Dominicana Ezequiel López; en Guatemala, Romina Ruiz-Goiriena y en Washington D.C. Luis Alonso Lugo y Bradley Klapper.

AP AP - The Associated Press. Todos los derechos reservados.

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