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23 de enero de 2013 • 11:05 PM

Pandillas firman acta por la vida y la paz en El Salvador

"La tranquilidad y la paz que tanto se anhelaba durante años aquí se las estamos regresando", dijo el cabecilla de la pandilla Mara Salvatrucha MS-13 Marvín Antonio Cruz. 
Foto: AFP
 

Unos dos mil pobladores de la ciudad salvadoreña de Ilopango presenciaron este martes un acto en el que jóvenes de violentas pandillas firmaron el "Acta por la vida y la paz" con la que se declara a esa comunidad "libre de violencia", constataron periodistas de la AFP.

"La tranquilidad y la paz que tanto se anhelaba durante años aquí se las estamos regresando", dijo el cabecilla de la pandilla Mara Salvatrucha MS-13 Marvín Antonio Cruz, desde una tarima instalada a un costado de la plaza central de Ilopango, 9 km al este de San Salvador.

De inmediato la población cortó con aplausos el breve discurso de Cruz, un pandillero de 29 años que se presentó con una gorra y pantalón negros y una camiseta azul con el escudo nacional estampado.

Ilopango, una ciudad de 104.000 habitantes, es la primera en ser parte de la segunda fase de una tregua entre pandillas que se inició el 9 de marzo pasado bajo la mediación del vicario castrense Fabio Colindres y el excomandante guerrillero Raúl Mijango.

"Le decimos sí a este proceso. Nos sometemos y nos comprometemos ante la ciudad de Ilopango a regresarle la paz y la tranquilidad que durante años se ha anhelado", subrayÓ Cruz.

El representante de la pandilla Barrio 18, Edwin Torres Rivera (32), manifestó: "Ya no va a haber más derramamiento de sangre ilopanecos. Vivamos tranquilos y ya no pensemos que va a haber más derramiento de sangre".

"Queremos vivir en paz, armonía, y que nosotros (los pandilleros) donde nos veamos (debemos) darnos la mano como hermanos. Hermanos somos todos, todos somos del mismo Dios y todos somos iguales para él", afirmó Torres.

"Sí nosotros hemos pasado por esa situación (de violencia), nosotros no queremos que los niños que van para arriba tengan lo mismo (...) Nosotros no queremos más derramamiento de sangre en nuestra comunidad ilopaneca tan querida", agregó.

Tras la firma del Acta, y como una señal del inicio del proceso de distensión, dos niños vestidos de blanco liberaron dos palomas. Una de ellas alzó vuelo pero luego regresó al podio que era utilizado por los oradores.

El alcalde de la ciudad, Salvador Ruano, dijo entre lágrimas que la jornada era obra de "un milagro del Todopoderoso".

"Ilopango y El Salvador se merecen está tranquilidad y esta paz (...) aquí no hay perdedores, aquí el único ganador es nuestro pueblo, es nuestro país", afirmó.

Según dijo Ruano a la AFP antes del acto de este martes, los pandilleros "ya no extorsionan a los negocios pequeños".

El ministro de Seguridad y Justicia, general Davíd Munguía, recordò que la mayor parte de la violencia homicida en El Salvador estaba siendo generada por el barrio 18 y la MS-13, las dos pandillas más numerosas.

"Un salvadoreño no puede matar a otro salvadoreño y esto debemos tenerlo claro", subrayó el militar, que llegó al acto en traje civil.

Antes de cerrar la ceremonia, los pandilleros del Barrio 18 se abrieron pasa en la concentración para instalar en pequeñas mesas frente a la tarima principal las bandejas de pan que elaboran en una panadería que forma parte del primer esfuerzo de reinserción en Ilopango.

Uno a uno los presentes desfilaban frente a las mesas, donde el alcalde Ruano les entregaba una porción de pan.

Según las autoridades, la tregua entre maras ha permitido reducir de 14 a cinco los homicidios que se cometen a diario en El Salvador, en cuyas calles circulan unos 50.000 pandilleros, además de los alrededor de 10.200 que están en prisión.

AFP Terra