Guatemala

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09 de agosto de 2012 • 06:36 PM

Indígenas latinoamericanos reclaman sus tierras ancestrales y sus derechos

Los aborígenes de América Latina conmemoraron este jueves el Día Internacional de los Pueblos Indígenas con movilizaciones para recuperar sus tierras ancestrales, convertidas en el principal reclamo de la lucha por sus derechos.

Los 22 pueblos mayas y otras etnias de Guatemala pidieron el fin de los proyectos para explotar sus tierras, que además dañan el medio ambiente.

"Seguimos defendiendo nuestros territorios al igual que nuestros ancestros", afirmó a la AFP José Roberto Morales, dirigente de la Convergencia Nacional Maya Wakib Kej, al precisar que existen más de 250 conflictos en todo el país.

Los principales enfrentamientos entre indígenas, gobierno y empresarios se dan por los proyectos hidroeléctricos, la minería a cielo abierto y el uso de tierras para monocultivos. Además, los nativos denuncian que se han remilitarizado algunas zonas.

Por su parte, delegaciones de nativos brasileños se reunieron en Brasilia con senadores y grupos de derechos humanos para denunciar que varias resoluciones y proyectos de ley del gobierno pretenden recortar sus derechos, explotar sus territorios y dificultar el reconocimiento de tierras ancestrales que el ejecutivo debe todavía delimitar.

"Este es un día de lucha, de movilización contra las iniciativas que afectarán la vida de los pueblos indígenas", dijo a la AFP Cleber Busatto, secretario ejecutivo del Consejo Indigenista Misionero (CIMI).

Al menos 51 indígenas fueron asesinados en 2011, 32 de ellos en el estado de Mato Grosso do Sul (centro-oeste), en el marco de un intenso conflicto por tierras, según el CIMI, en un país donde los aborígenes son menos del 1% de la población y ocupa el 12% del territorio, principalmente en la Amazonia.

Los cuatro millones de indígenas peruanos (sobre una población de 29 millones) también llevan a cabo su propia batalla: "es necesario que nuestros pueblos sean incluidos y que haya trabajo del Estado dentro de los territorios indígenas por una mejor calidad de vida", manifestó Eduardo Nayap Kinin, único nativo en acceder al Congreso.

De su lado, el gobierno y los indígenas bolivianos viven desde hace meses un duro conflicto por la construcción de una carretera que atravesaría el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), y que incluso ha dividido a los nativos.

"El Día Internacional de los Pueblos Indígenas se ha creado para respetar los derechos de la Madre Tierra, de la cosmovisión, la visión de desarrollo que tienen (los nativos). Hoy en día el gobierno hace todo lo contrario", proclamó el dirigente aymara Rafael Quispe, aliado de los derechos de los pueblos amazónicos.

Los 700.000 indígenas que viven en Chile mantuvieron por su parte las protestas por el reclamo de tierras en el sur del país, donde suelen enfrentarse mapuches -la etnia más populosa- y policías por la ocupación de tierras o el incendio de terrenos agrícolas privados.

Desde hace 15 días, una mujer mapuche y su hija ocupan la oficina de Unicef en Santiago, como protesta por el excesivo uso de la fuerza de la policía. Los aborígenes mostraron hace unas semanas imágenes de niños heridos presuntamente a manos de agentes.

En Venezuela, el gobierno de Hugo Chávez entregó a 23 comunidades, que engloban a 8.985 personas, un total de 467.000 hectáreas en distintos puntos del país, lo que lleva a "casi 1.815.000 hectáreas" las tierras devueltas a los aborígenes desde 1999, remarcó el vicepresidente Elías Jaua.

Durante el V Congreso Abya Yala de Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe, celebrado estos últimos tres días en Venezuela, los nativos locales reivindicaron sus prácticas ancestrales en su vida cotidiana y pidieron que la planta de coca sea reconocida como "parte de su espiritualidad".

En Argentina, Amnistía Internacional (AI) exigió al ejecutivo de Cristina Kirchner que abandone la "política de expulsión" de indígenas de sus tierras ancestrales motivada por "intereses económicos estatales, agropecuarios y de industrias extractivas".

Varias organizaciones humanitarias y comunidades indígenas denuncian los violentos desalojos en varias provincias debido al crecimiento de la producción de soja, principal fuente de ingreso del país.

AI también reclamó a Paraguay que cumpla las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que ordenó a Asunción devolver las tierras a las comunidades Yakye Axa y Sawhoyamaxa en 2005 y 2006 respectivamente y que todavía no ha ejecutado.

Pese a los 15,7 millones de nativos que tiene México, que según Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas sufren la militarización de sus territorios, la jornada pasó prácticamente desapercibida en el país.

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