
Luego de aprobarse en junio pasado la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos, se pensaría que en nuestro país el camino se vislumbra con sumados avances en la materia.
En uno de los apartados del último Informe de Gobierno del presidente Felipe Calderón se destacó la citada reforma y se presumió de acciones que evitan la violencia de género, pero sin abundar en cifras o estudios que avalen las “metas logradas”.
Sin necesidad de profundos reportes o grandes datos de organizaciones sociales, el panorama en México aún contempla grandes vacíos; basta saber de casos de violaciones a los derechos humanos de mujeres (sin ahondar en las indígenas), activistas perseguidas, periodistas hostigadas o un sin número de víctimas de diversos delitos.
Enlistamos casos como el de la huida del país de la periodista Lydia Cacho, tras publicar libros sobre temas incómodos donde se han visto mencionados “los poderosos” en redes de trata de personas, prostitución infantil y demás vejaciones a la integridad humana.
Las menciones siguen con noticias de redes de prostitución forzada desde las cárceles, mujeres presas por abortar en estados conservadores de México, escándalos sexuales de políticos o prácticas de discriminación en cualquier rubro, desde el laboral, social y hasta llegar al político.
EL PANORAMA
En un corte al 2010, la administración actual acumuló más de 270 recomendaciones que exigían garantizar los derechos humanos de las mujeres, aunque el último Informe de Gobierno del calderonismo cita que éstas únicamente sumaban 75.
Las garantías fundamentales de las féminas también son cuidadas por el Gobierno, al asegurar que colaboró en la redacción del reglamento de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
Además, hace alarde de campañas de concienciación sobre violencia de género o trata de personas con la distribución por todo el país de un cartel con mensajes al respecto en español y maya.
INCONTENIBLE
Sin ser alarmistas, como en muchos otros países, en México se vive una ola de violencia contra niñas y mujeres, siendo un “paraíso” para la trata de personas, término que empleara en julio pasado Alicia Mesa Bribiesca, representante del Observatorio Latinoamericano contra la Trata de Personas.
La especialista citó a la propia Procuraduría General de la República y recordó que calculan entre 16 mil y 20 mil personas involucradas en delitos de trata, aunque a pregunta expresa Mesa Bribiesca aseguró creer que “son muchísimos más".
Además, autoridades mexicanas, como el propio ombudsman capitalino, Luis González Placencia, aceptó que el tráfico de personas se compara con el narcotráfico debido a las ganancias económicas que deja.
Y es que, más de 20 mil niños son víctimas de explotación sexual en México, lugares que en su mayoría ocupan menores en calidad de migrantes, originarios de países de América Latina como El Salvador, Honduras, Guatemala, entre otros.
Sólo para el récord, los estados de la República con mayor incidencia de este delito son Baja California, Veracruz, Guanajuato, Tlaxcala, Puebla, Guerrero, Oaxaca, Chiapas y el Estado de México.
NÚMEROS POSITIVOS
La Procuraduría General de Justicia del DF (PGJDF) informó en junio de este año que de cuatro años atrás a la fecha, 208 mujeres han sido rescatadas en 150 operativos contra el delito de trata de personas.
El número de consignados suma 160 supuestos integrantes de bandas de explotación sexual, siendo 47 sentenciados por los delitos de trata de personas, delincuencia organizada, lenocinio y corrupción de menores.
De esas 150 liberadas, 130 mujeres son adultas y 78 menores de edad, mientras que un 3 por ciento del total provienen del Distrito Federal y el resto del interior de la República.
A su vez, las autoridades capitalinas detectaron alta incidencia de mujeres guatemaltecas y hondureñas que son enganchadas desde Chiapas por bandas dedicadas a reclutarlas para prostitución forzada.
- De acuerdo a un reporte de la Cámara de Diputados y cifras oficiales, México ocupa el segundo lugar mundial en producción de pornografía infantil. Foto: AP / Archivo.
- Además, es ubicado en organismos internacionales como fuente, país de tránsito y destino de trata de personas con propósito de explotación sexual, comercial y laboral. Foto: EFE / Archivo
- En el marco del Día Internacional Contra la explotación sexual y el tráfico de mujeres, niñas y niños, la situación en México es alarmante. Basta teclear en un buscador web "table dance" y despliega un listado de imágenes con sexoservidoras en sugestivas poses. Foto: Reproduccíón Terra / Especial.
- A su vez, la trata de personas se extiende al crimen organizado, donde por su voluntad o en su contra, mujeres comienzan a formar parte de bandas delictivas capturadas por las autoridades mexicanas. En la imagen, una red de "halcones" de los Zetas en Nuevo León, con integrantes femeninas. Foto: Emilio Vásquez / Terra Archivo
- Lydia Cacho, famosa periodista en México por escribir libros y reportajes que sacaron a la luz redes internacionales de trata de blancas y pornografía infantil tuvo que huir del país. Foto: EFE / Archivo
- El acoso contra activistas sociales se refleja en asesinatos y persecuciones sin esclarecer, como el caso de la señora Marisela Escobedo, quien por años pidió justicia por el homicidio de su hija Rubí Frayre. Foto: EFE / Archivo
- México es un "paraíso" para la trata de personas, pronunció en julio pasado Alicia Mesa Bribiesca, representante del Observatorio Latinoamericano contra la Trata de Personas. Informó que entre 16 mil y 20 mil personas están involucradas en ese delito. Foto: EFE / Archivo
- En México, se calcula que el crimen organizado obtiene ganancias de 42 mil millones de dólares al año por negocios de todo tipo relacionados con la venta de actividades sexuales. Foto: EFE / Archivo
- Sólo 19 entidades mexicanas tienen leyes contra la trata y únicamente los tribunales de la Ciudad de México, Chiapas y Puebla han emitido sentencias: 13 en la capital, 11 en Chiapas y tres en Puebla. Foto: Reuters / Archivo

