Paraguay

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07 de septiembre de 2012 • 04:33 PM • actualizado el 07 de septiembre de 2012 a las 10:58 PM

Paraguay: Iglesia hizo llover dinero para 5.000 niños pobres

José Antonio Medina arroja billetes que equivalen a 50 centavos de dólar a niños pobres desde el balcón de una iglesia en Guarambare, Paraguay, en agradecimiento por su buena fortuna.
Foto: Jorge Saenz / AP
 

Unos 500 niños pobres atraparon el viernes entre empujones los billetes lanzados al viento por feligreses de un templo católico en agradecimiento por el éxito que tuvieron en sus negocios en el último año. 

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"Este ritual no es religioso pero está asociado a las festividades de la natividad de la madre de Jesús. Nuestros feligreses esperan ansiosos la distribución anual de dinero de parte de quienes creyeron haber recibido favores especiales de la Virgen, obteniendo prosperidad económica", explicó el cura párroco Marcos Wilk de la iglesia Virgen María en entrevista con The Associated Press.

La parroquia está ubicada en el pueblo rural de Guarambaré, 55 kilómetros al sur de Asunción, cuya población se dedica a la agricultura y las artesanías en cuero vacuno y madera.

El padre Wilk, nacido hace 49 años en Cracovia, declaró que lleva once años "atendiendo a una feligresía de 30.000 personas y esta distribución de dinero ya era una vieja costumbre del pueblo, así que no la pude eliminar ni modificar; pero aprovechamos la reunión de miles de individuos para predicar el evangelio de Jesucristo".

Uno de los que regaló dinero fue José Domingo Medina, de 100 años, quien declaró a la AP que "una forma de agradecer mi buena salud y el aumento de mi pensión es dando una parte de ella". Medina recibe una pensión de unos 900 dólares mensuales como ex combatiente de la Guerra del Chaco contra Bolivia (1932-1935).

Hablando en guaraní, Medina relató que "mi madre ya me contaba que ella siendo niña ya venía a intentar cazar algunos billetes que los ricos de Guarambaré obsequiaban a los más necesitados. Me acompaña mi hermano menor, de 93 años. Estamos agradecidos porque... todavía podemos leer sin lentes, caminamos normalmente y escuchamos muy bien".

Indignado, Pedro José Martínez, padre de tres niños, manifestó su rechazo a esta costumbre. "El año pasado le pedimos al padre Wilk que eliminara esta práctica de regalar dinero lanzándolo desde el campanario porque no está en la Biblia y no tiene ninguna relación con la religiosidad".

"El párroco cree que el pueblo se molestará si se elimina este ritual", se resignó.

Forcejeando con otros niños de su de su edad e incluso algunos mayores que él, Ariel González, de 10 años, logró capturar el equivalente a cuatro dólares. "No fui a la escuela porque anoche soñé que llevaría a casa este dinero", comentó con una sonrisa.

Rose Marie Benítez, en cambio, consiguió hacerse del equivalente a un dólar sin moverse de su lugar. "Como soy muy chica no me metí entre los varones pero el dinero vino hacia mí empujado por el fuerte viento", festejó la niña de siete años.

AP Terra