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13 de marzo de 2013 • 12:09 PM

Paraguay: piden atención para presas embarazadas

El líder campesino preso Rubán Villalba, que cumple 46 días de huelga de hambre, descansa en la enfermería de la prisión de Tacumbú en Asunción, Paraguay, el miércoles 13 de marzo de 2013.
Foto: Jorge Saen / AP
 

Un líder campesino preso que lleva 46 días de huelga de hambre pidió el miércoles a las autoridades una mejor atención psicológica para dos trabajadoras rurales embarazadas presas en un penal del interior del país, que esperan que la justicia decida si son o no responsables de la muerte de seis policías en una balacera ocurrida en junio de 2012.

"Mi huelga de hambre es para pedir justicia. No puedo entender cómo es posible que si no maté a nadie, no llevaba armas conmigo y nunca planeamos atacar a los policías, no existen pruebas en mi contra y aun así la fiscalía me acusa de tentativa de homicidio doloso contra los agentes", dijo Rubén Villalba en entrevista con The Associated Press, en el interior del penal Tacumbú, en la periferia de la capital paraguaya.

Con dificultades para caminar debido al prolongado ayuno de alimentos sólidos, el labriego aclaró en idioma guaraní que "no sólo pido la aplicación justa del derecho sino, además, estoy reclamando una mejor atención médica y psicológica para las compañeras Fani Olmedo de 21 años y cinco meses de embarazo y Dolores López de 26 años con siete meses de gestación".

Ambas están recluidas en el penal de la ciudad de Coronel Oviedo, a 132 kilómetros de Asunción, y según Villalba "necesitan ir a sus viviendas a recibir el apoyo de sus familiares esperando el momento del alumbramiento".

En el tiroteo en el que murieron los policías ocurrido en el interior de la reserva forestal Marina Cué en el distrito de Curuguaty, a unos 320 kilómetros al noreste de Asunción, también fallecieron once agricultores que junto a otros cien ocupaban el terreno esperando su entrega para llevar adelante la reforma agraria prometida por el entonces mandatario Fernando Lugo.

El fiscal de la investigación Jalil Rachid admitió en conferencia de prensa que no pudo descubrir quién mató a los policías pero aun así decidió acusar a 12 campesinos, entre ellos Villalba, por tentativa de homicidio doloso "porque fue evidente que emboscaron a los agentes y éstos sólo se defendieron respondiendo al ataque".

Villalba, de 47 años, con apenas tercer grado de instrucción primaria y afiliado al opositor Partido Comunista Paraguayo dijo que desconoce "quién mató al comisario Erven Lovera, jefe de los agentes que intentaron desalojarnos del terreno. Tampoco conozco quién asesinó a mi compañero Avelino Espínola quien estaba hablando con Lovera, en aquella mañana trágica del 15 de junio".

"Pero antes de que Lovera y Espínola cayeran muertos escuché que un helicóptero de la policía, que sobrevolaba la zona de ocupación, hizo disparos. Supongo que deben existir registros policiales sobre quiénes fueron los tripulantes, qué armas tenían y cuántos proyectiles dispararon y por orden quién", indicó.

Vicente Morales, defensor de Villalba y otros once campesinos, dijo a la AP que la nueva jueza que atiende el caso todavía no estableció la fecha para la audiencia preliminar en la que analizará las supuestas pruebas de la fiscalía contra Villalba y los otros detenidos.

"La jueza tiene autoridad para ordenar la libertad o no de los acusados o enviar el expediente a un tribubal que hará el juicio oral y público", añadió.

Morales comentó que la expectativa de pena para sus clientes, por el tipo de acusación, va desde 18 hasta 25 años de cárcel.

AP AP - The Associated Press. Todos los derechos reservados.

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