Puerto Rico

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11 de marzo de 2013 • 02:52 PM • actualizado a las 03:32 PM

Puerto Rico enfrenta el dilema de los derechos ¨gays¨

El pasado 18 de febrero de 2013 tuvo una lugar una manifestación frente al Capitolio en contra de las leyes para otorgar más derechos a los homosexuales.
Foto: AP

La homosexualidad en Puerto Rico comienza a verse con mayor apertura. Al parecer, están quedando atrás los prejuicios de la gente y aunque aún existe discriminación, el nivel de violencia en contra de la comunidad gay es menor que en la década de los 80.

En un país donde algunas personas solían referirse a los homosexuales con calificativos despectivos como “pato'' o ''pata”; la comunidad Lesbiana,Gay, Bisexual y Transgénero (LGBT) celebra que esto comience a convertirse en solo un mal sabor, pues los cambios traspasan el trato cotidiano y hasta se convierten en ley.

A finales de febrero, la Corte Suprema de la isla ratificó una ley que prohíbe que las parejas del mismo sexo adopten niños.

Un mes antes, cuando el gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, estrenaba el cargo, firmó una ley que permite a las personas que trabajen en el gobierno, incluir a su pareja en la póliza de seguro médico sin importar su género, una iniciativa que debe ser emulada por la empresa privada, según opinó Osvaldo Burgos, vocero del Comité Amplio por la Búsqueda de Equidad. Burgos, quien en diálogo con Terra explicó que aunque algunas compañías estadounidenses tienen esa política, no la aplican en Puerto Rico.

Según cree se debe a que “la homofobia está en todos los niveles”.

Aparte, la legislatura está promoviendo un proyecto de ley para que los homosexuales puedan acogerse a ley de violencia doméstica.

No obstante, la propuesta vino acompañada de una ola de críticas por parte de los sectores más conservadores en la isla. Y en marzo se realizó una masiva manifestación, repudiando el matrimonio homosexual con la asistencia de unas 200,000 personas.

Y es que aunque la ley nada tiene que ver con la aprobación de las bodas “gay” en Puerto Rico, el portavoz de la marcha, César Vázquez, dijo que el estado no debía interferir con el matrimonio y la familia. Mientras, la prominente pastora Wanda Rolón, opinó que es peligroso que los niños sepan que existen diferentes tipos de familia porque “eso puede traerles confusión”.

Burgos insiste en que “hay que legislar para todos”. “Es importante recordar que lo que se está haciendo es cumplir con unas de las promesas de campaña de esta administración. No me preocupa el peso político que puedan tener las iglesias (quienes convocaron a la manifestación) porque es casi un mito que la gente siempre avala lo que diga el pastor”, añadió Burgos.

Para el activista, quien también es abogado de profesión, no se debe esperar más para extender la ley de violencia doméstica a las parejas homosexuales porque actualmente los casos quedan impunes ya que los “gays” no tienen la misma protección que los heterosexuales.

Burgos explica que no se puede decir si hay más o menos abusos entre parejas del mismo sexo, pero que los conflictos de pareja, existen sin importar la preferencia sexual. Como la ley de violencia doméstica no aplica a los homosexuales, no hay reportes oficiales que indiquen los casos de maltrato.

“Actualmente, en vista de que los homosexuales no están protegidos por la ley de violencia doméstica, tienen que acudir a otros mecanismos como agresión o asecho para radicar una denuncia. Muchos no se atreven ir a la policía por miedo a ser juzgados”, dijo Burgos.

Aunque Burgos no es abogado de familia, le confesó a Terra que en 2012 alrededor de 10 personas llegaron a su oficina para ver qué podían hacer tras haber sido agredidos físicamente o sicológicamente. Otro problema que se suma a la falta de garantías para las parejas homosexuales es que no existen albergues para las víctimas y muchas veces su vida está en riesgo, según el entrevistado.

El Senado de Puerto Rico también busca que se incluya el delito de adulterio entre homosexuales dentro del Código Civil. Pero los detractores ven esto como una antesala para el matrimonio homosexual.

‘Luz al final del túnel’

Los homosexuales parecen estar viendo la luz al final del túnel, pues en 1970 el gobierno se hizo de oídos sordos frente a las protestas en contra de la ley de sodomía aumentando la pena a 10 años y hoy comienza a tratar tanto a homosexuales como heterosexuales equitativamente.

En aquel entonces, los homosexuales no solo parecían ser un “dolor de cabeza” para el gobierno, sino que tenían que lidiar con el riesgo de perder su vida solo por no ser como la mayoría. En la década de los 80, el asesino en serie,, Ángel Colón Maldonado, "El Ángel de los Solteros", mató a  27 varones homosexuales, mientras se hacía pasar como gigoló.

Pero a pesar de estos crímenes, tuvieron que pasar más de 20 años para que la Legislatura aprobara una ley contra los delitos de odio en Puerto Rico y aboliera la ley de sodomía.

Los “gays” comenzaron a ganar más terreno cuando en 2009 fue hallado el cuerpo decapitado y parcialmente quemado del estudiante universitario Jorge Steven López Mercado, de 19 años, conocido por su trabajo con organizaciones partidarias de la prevención del VIH y de los derechos de los gays.

Y hoy, hasta algunos de los que rechazaban el matrimonio homosexual han cambiado de opinión. Entre ellos se encuentra el ex gobernador Pedro Roselló, perteneciente al Partido Nuevo Progresista, la oposición del actual mandatario, quien está convencido de que “es un momento en que es importante hablar de derechos humanos" y dice que ésa es la razón por la que apoya los matrimonios homosexuales.

Burgos dice que aún hay camino por recorrer, pero para llegar a la meta solo falta más “educación”.

 

Terra