<
- Roberto Canessa concede su primera entrevista a la prensa. Todos los pasajeros del avión Fairchild Hiller de la fuerza aérea uruguaya fueron considerados muertos diez días después que que cayera en medio de la cordillera de los Andes el 13 de octubre de 1972. En este momento me siento casi feliz porque voy a sacar los compañeros. Hasta que no los saque no voy a ser feliz, dijo Canessa, de 19 años. En las montañas, los 14 compañeros sobrevivientes estallaron de alegría al escuchar por la radio que Roberto y Fernando Parrado habían conseguido dar fin a 72 días de un infierno helado. Foto: Cortesía Roberto Canessa
- La imagen, del archivo personal de Canessa, muestra el momento en que la prensa aborda a los dos expedicionarios, el 21 de diciembre de 1972, tras caminar ocho días por las montañas sin ningún tipo de equipaje. Vengo de un avión que cayó en las montañas. Soy uruguayo. Hace 10 días que estamos caminando. Tengo un amigo herido arriba. En el avión quedan 14 personas heridas. Tenemos que salir rápido de aquí y no sabemos cómo. No tenemos comida. Estamos débiles. ¿Cuándo nos van a buscar arriba? Por favor, no podemos ni caminar. ¿Dónde estamos?, decía el mensaje escrito por Parrado (de lentes) y lanzado por el río al arriero Sergio Catalán, la primera persona, ajena a la tripulación, que vieron tras el accidente. Foto: Cortesía Roberto Canessa
- Canessa es atendido por los médicos en Los Maitenes, una pequeña localidad ubicada en el Valle del Cajón del Maipo a orillas del Río Colorado, en Chile. Canessa había perdido 17 kilos tras haber caminado, junto a Parrado, durante ocho días en busca de rescate. El viaje en helicóptero de la fuerza aérea chilena hacia los restos del Fairchild el 22 de diciembre fue duro, pero consiguieron superar la montaña que daba al valle donde se encontraba el avión. Allí descubrieron a los 14 sobrevivientes restantes, que agitaban sus brazos saludando a los helicópteros. Foto: Cortesía Roberto Canessa
- La imagen muestra a Canessa, muy debilitado tras caminar un trayecto de 80 kilómetros vistiendo nada más que jeans y buzos de lana. En total, 29 personas murieron en el accidente. Foto: Cortesía Roberto Canessa
- Sergio Catalán, el arriero que encontró a los jóvenes, durante el partido de rugby entre los Old Boys, de Chile, y los Old Christians, de Montevideo. La cita fue finalmente llevada a cabo 30 años después, en el aniversario del accidente -el 12 de octubre de 2002-. Foto: Cortesía Roberto Canessa
- La imagen cedida por el sobreviviente Antonio Vizintin (izq) muestra al joven sonriendo antes de vivir la experiencia que marcaría su vida y la de 15 compañeros. Tintín también era un expedicionario, pero tuvo que desistir a causa de una lesión a tres días de la travesía final. Su aporte con comida fue fundamental para que Canessa y Parrado pudieran llegar vivos a la civilización. Foto: Cortesía Antonio Vizintin
- La imagen actual muestra a Vizintin, en Montevideo. El próximo 13 de octubre los sobrevivientes jugarán un partido contra los Old Boys, de Chile, en celebración a los 40 años del Milagro de los Andes. Para nosotros no fue un hecho trascendente como lo tomó el mundo, sino lo único que queríamos era volver a nuestras casas con nuestras familias, dijo Tintín a Terra. Foto: Cortesía Antonio Vizintin
1
7
Roberto Canessa concede su primera entrevista a la prensa. Todos los pasajeros del avión Fairchild Hiller de la fuerza aérea uruguaya fueron considerados muertos diez días después que que cayera en medio de la cordillera de los Andes el 13 de octubre de 1972. En este momento me siento casi feliz porque voy a sacar los compañeros. Hasta que no los saque no voy a ser feliz, dijo Canessa, de 19 años. En las montañas, los 14 compañeros sobrevivientes estallaron de alegría al escuchar por la radio que Roberto y Fernando Parrado habían conseguido dar fin a 72 días de un infierno helado.
Foto: Cortesía Roberto Canessa

