Canje de rehenes
09/11/2007 - 19:18 (GMT)La senadora colombiana Piedad Córdoba, autorizada por el gobierno colombiano para gestionar ante las FARC un canje de rehenes, dijo el viernes temer que sus acercamientos con el grupo sean espiados por agentes del gobierno como un método para matar a la cúpula guerrillera.
Expresó esa sospecha porque el campamento en el que se encontró con el vocero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Raúl Reyes fue bombardeado poco después de que lo visitó a fines de agosto para encontrarse con el comandante insurgente.
"Parece que hubo algún seguimiento... yo no tengo idea... a mí me preocupó mucho más que todo por la responsabilidad que tengo", manifestó en entrevista con radio Caracol la senadora en referencia a la presunción de que haya sido vigilada por agentes estatales durante su traslado al campamento guerrillero.
Córdoba dijo que espera que "no se vaya a pensar que (la gestión que hace) es un juego, como pueden pensar algunos, para matar al Secretariado (grupo que comanda a las FARC) y no buscar el acuerdo humanitario".
El presidente Alvaro Uribe rechazó la denuncia de Córdoba con un comunicado fechado desde Santiago de Chile, en donde asiste a la Cumbre Iberoamericana, en el que afirmó que supo del encuentro de la senadora con el "terrorista Raúl Reyes a través de los medios de comunicación".
"Las operaciones institucionales contra el terrorismo se adelantan todos los días sin que tengan relación con reuniones de la senadora Piedad Córdoba", agregó el presidente colombiano.
Córdoba dijo que el proceso de mediación que encamina se asemeja a "una porcelana china" a la que hay que "tratar con delicadeza porque cualquier cosa puede tirarse (dañar) todo".
Terra/AP
