SALUD-INFARTO
(embargado hasta las 14:15 GMT del viernes 22) Washington, 22 feb (EFE)- El infarto cerebral es más prevalente entre los adultos en Estados Unidos que entre sus coetáneos en Europa debido a mayores factores de riesgo y las barreras para el cuidado médico, según un estudio presentado hoy.
"La mayor parte de esta brecha ocurre entre las personas relativamente pobres en Estados Unidos que, según nuestra investigación, tienen muchas más probabilidades de prevalencia del infarto que los pobres en Europa", dijo Mauricio Avendaño, autor del estudio.
Avendaño presentó su investigación en la Conferencia Internacional de la Asociación Estadounidense del Infarto que se lleva a cabo en Nueva Orleans (Louisiana).
En comparación con los europeos, los hombres estadounidenses tienen un 61 por ciento más probabilidades de sufrir un ataque cerebral, y entre las mujeres en EE.UU. el riesgo es dos veces mayor que en las europeas.
El estudio se sustenta en la información correspondiente al año 2004 de la Encuesta de Salud y Retiro, la Encuesta de Salud, Envejecimiento y Retiro en Europa, y un estudio inglés sobre el envejecimiento.
"La solidez de estas encuestas proviene del hecho de que los cuestionarios se diseñaron explícitamente para que puedan compararse plenamente con otros países, y las muestras se tomaron para que sean representativas de la población entera de cada país", indicó Avendaño, investigador en el Centro Médico Erasmo, en Rotterdam (Holanda).
Los investigadores estudiaron los datos de 13.667 personas en Estados Unidos y 30.120 personas en países europeos. El análisis incluyó la ocurrencia de infartos cerebrales, el estatus socioeconómico y los factores de riesgo mayores como obesidad, diabetes, tabaquismo, actividad física y consumo de alcohol.
En conjunto las mujeres mostraron un 25 por ciento menos de probabilidades de sufrir un infarto que los hombres.
"Muchos factores de riesgo de infarto cerebral, incluida la presión arterial y el tabaquismo, han aumentado generalmente entre las mujeres, pero se mantienen estables entre los hombres", dijo Avendaño.
La tasa de prevalencia ajustada por edades mostró grandes variedades entre los países: fue más alta en Estados Unidos y más baja en los países del sur de Europa como España, Italia y Grecia.
"Los países del Mediterráneo tienen una dieta rica en verduras, frutas y pescado y más baja en grasas, lo cual explica en parte por qué la enfermedad cardiaca es menos común entre estas poblaciones que en el norte de Europa y en EE.UU.", dijo.
Además de los factores de riesgo específicos Avendaño señaló que las diferentes políticas de salud en Europa y en Estados Unidos pueden desempeñar un papel en las tasas de infarto.
Esto incluye el acceso a los servicios médicos, que está disponible para toda la población en Europa pero no en EE.UU.
"Además está la orientación hacia la prevención en algunos sistemas europeos que apunta a los factores de riesgo de infarto, mientras que en Estados Unidos el sistema médico se enfoca en el tratamiento", dijo Avendaño. EFE jab/ar
Terra/EFE