Perfil de Spitzer
Eliot Spitzer, que gozaba de una reputación inmaculada gracias a su cruzada ética contra las malas prácticas empresariales y la corrupción, cayó hoy en desgracia al ver su nombre involucrado en una red de prostitución.
Nueva York, (Notimex).- Casado y con tres hijas, conocido como "el sheriff de Wall Street" o "el abogado del pueblo", este brillante letrado llegó a Albany a principios de 2007 tras 12 años de dominio republicano con un impoluto expediente como fiscal general del estado, despertando grandes expectativas.
Todo ello por su empeño en luchar contra los fraudes y malas prácticas de las grandes corporaciones, su apoyo a los inmigrantes, su afán por defender el salario mínimo y proteger a los trabajadores, así como el medioambiente, sin importar a quien se tuviera que enfrentar.
Algunos resultados de su trabajo como fiscal general de Nueva York, cargo en el que estuvo ocho años, son, por ejemplo, el pacto que alcanzó por mil 400 millones de dólares con 10 de los bancos de inversión más grandes de Wall Street para hacer más transparentes sus prácticas y sus cuentas.
También logró acuerdos y puso severas multas al sector de las aseguradoras como MetLife y los fondos mutuales con el fin de que puedan estar más controladas por sus clientes y accionistas.
Ha conseguido asimismo que las grandes disqueras multinacionales paguen fuertes multas por malas prácticas, como la conocida como "payola".
Una cruzada por la que se ha enemistado con los "tiburones" financieros y con buena parte de la comunidad empresarial.
Pero este licenciado en Princeton y Harvard, nacido en 1959 en El Bronx, asumió su actual cargo empeñado en recomponer "ética, económica y políticamente" el estado de Nueva York, un espejo, según él, en el que se mira no solo el resto del país si no también del mundo.
Tal y como él mismo reconoció este lunes, se ha "decepcionado" él mismo por no haber cumplido los altos estándares que se había fijado.
Terra USA/Notimex

