Operación Conjunta Chihuahua
Tucson.- El Gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, elogió el envío de más de 2.000 soldados mexicanos a la región fronteriza con Estados Unidos como parte de la lucha contra la violencia generada por el narcotráfico.
"En días pasados, expresé mi preocupación ante altos oficiales en Ciudad de México y agradezco esta fuerte y decisiva respuesta por parte del gobierno mexicano", sostuvo en un comunicado.
Los soldados mexicanos, junto con 180 vehículos, tres helicópteros y 425 policías federales, vigilarán el sector limítrofe mexicano con Nuevo México y Texas como parte de una operación conjunta con el estado mexicano de Chihuahua.
Cien soldados serán enviados específicamente al pueblo de Palomas, en Chihuahua, situado en la frontera con Nuevo México, informó hoy la oficina del gobernador Richardson en un comunicado de prensa.
Palomas es un pueblo conocido como un centro de reunión de carteles dedicados al tráfico de drogas y de humanos.
"El gobierno de México y del estado de Chihuahua están trabajando para restaurar la ley en el pueblo de Palomas y la región fronteriza", dijo el mandatario demócrata en el mismo comunicado.
Además del envío de las tropas mexicanas, se informó hoy también del establecimiento de un centro de inteligencia en Ciudad Juárez para coordinar los esfuerzos contra la violencia.
Los actos violentos relacionados con el tráfico de drogas han escalado en los últimos años en la región fronteriza del lado mexicano, que ha sido asociado a una lucha de poder entre los mismos carteles.
Terra/EFE
