Cumbre
El presidente de México, Felipe Calderón, pidió hoy que EEUU trabaje por una solución "comprensiva e integral" que saque de la clandestinidad a millones de inmigrantes mexicanos en este país, pero el presidente George W. Bush evitó referirse a este tema.
Nueva Orleans, 22/04/2008- Bush y Calderón se reunieron junto con el primer ministro canadiense, Stephen Harper, en un hotel céntrico de Nueva Orleans, a orillas del río Mississippi, en el marco de la cuarta cumbre de la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN).
En la cumbre, que los medios han bautizado como un encuentro de "tres amigos", Bush se reunió por separado con Calderón y Harper para analizar asuntos de interés global y regional, y fue Calderón el que insistió en el tema migratorio.
"Sé que hay un proceso electoral en curso en EE.UU., que nosotros respetamos, y que hay muchas decisiones, incluyendo ésta, que competen a los ciudadanos estadounidenses, pero es muy importante para mi gobierno que redoblemos esfuerzos para dar una solución comprensiva e integral al problema migratorio", dijo Calderón a los periodistas.
El mandatario mexicano se refirió a un proyecto de ley de reforma migratoria que quedó sepultado en medio de pugnas entre demócratas y republicanos y que, ante un inhóspito clima electoral en EEUU, quedará como tarea pendiente al próximo presidente.
Pero Bush, que en otras ocasiones ha destacado la contribución de los inmigrantes a la economía estadounidense, esta vez evadió pronunciarse sobre un tema que, de todas maneras, está fuera de sus manos.
Ni en la reapertura del consulado mexicano en Nueva Orleans, ni en sus declaraciones tras reunirse con Calderón, hizo mención de la necesidad de que el Congreso apruebe una reforma que resguarde las fronteras y permita la legalización de buena parte de la población indocumentada.
Terra/EFE

