Investidura
Dmitry Medvedev asumió como presidente de Rusia el miércoles, con la promesa de impulsar el crecimiento económico y las garantías individuales.
Medvedev fue juramentado en el salón Andreyevsky del Kremlin, al cabo de ocho años de presidencia de Vladimir Putin, quien sin embargo conservará una gran influencia sobre el país.
Y apenas unas horas después de su asunción, el nuevo presidente nominó precisamente a Putin como primer ministro.
Medvedev ha prometido seguir aplicando las políticas de Putin, y en verdad algunos observadores ven en él a un amanuense más que un líder independiente.
En su discurso inaugural, Medvedev expresó que sus tareas más importantes serán "el desarrollo de la libertad civil y económica".
Durante el gobierno de Putin, la economía creció desde lo que parecía un desastre inminente hasta una prosperidad impresionante. Sin embargo, quedó en duda el desarrollo paralelo de la sociedad civil, al ser marginados los grupos de oposición y reprimidas las organizaciones no gubernamentales.
Muchos consideraron que la elección en marzo de Medvedev fue un ejemplo del alejamiento de Rusia respecto a la vida democrática. La mayoría de los candidatos de oposición más importantes no pudieron participar en el proceso.
Terra/AP
