
La ex primera dama cambió de eslogan de campaña frecuentemente, mientras que Obama se mantuvo fiel a sus dos ofertas: "esperanza y cambio".
Además, la campaña de Obama ganó a la de Clinton en organización, captando delegados en estados tradicionalmente poco cortejados, mientras que Clinton intentó dar el golpe en las primarias de los estados convencionales en estas pugnas partidistas.
"La campaña de Obama fue estratégicamente astuta", indicó Julian Zelizer, profesor de historia en la Universidad Princeton.
"Vieron cómo funcionaba el sistema de los caucus (asambleas de electores) y cómo se manejaba el sistema proporcional de votos, en el que a pesar de perder (en un estado) puedes adjudicarte delegados", destacó Zelizer.
El equipo de Clinton se rezagó frente al despliegue que hizo el de Obama de recursos en caucus de estados que normalmente no dan su voto a demócratas en las elecciones.
Terra/AFP