Inmigración
Un condado en Carolina del Norte se podría convertir en uno de los más anti-inmigrantes del país de aprobarse una ordenanza que prohibiría ofrecer servicios prenatales a las embarazadas indocumentadas.
Localizado a 100 millas de Raleigh, capital del estado, Beaufort es conocido por adoptar medidas que afectan a los indocumentadas, que incluyen declarar el inglés como idioma oficial, retirar señales bilingües en edificios del condado y eliminar la opción de español en los sistemas telefónicos.
La Junta de Comisionados está buscando la asesoría del Instituto de Reformas a Leyes de Inmigración, una organización con sede en Washington que combate la inmigración ilegal, para determinar qué otros servicios se pueden negar a los residentes sin papeles.
Esto incluye negar la atención médica a las mujeres embarazadas y negar el servicio de agua.
"Vienen (ilegales) al país y traen sus esposas embarazadas y niños. Esas familias están colapsando nuestro sistema de asistencia pública. No podemos seguir costeando esos gastos", afirmó el comisionado Hood Richardson, uno de los promotores de la medida.
Actualmente, los indocumentados no tienen acceso a programas de asistencia social ni estampillas de comida, pero pueden utilizar las bibliotecas, parques, escuelas, clínicas, hospitales y salas de emergencia.
Terra/EFE
