Violencia en México
El estado cuna del narcotráfico mexicano, Sinaloa, recibió a 200 nuevos agentes policiales para combatir la peor ola de violencia desatada por el crimen organizado, que el martes asestó el golpe más grave a la policía en mucho tiempo con el asesinato de 7 de sus miembros en esa zona.
Sinaloa, (México), (EFE).- Estas nuevas fuerzas que llegaron a Culiacán, capital del estado, se sumarán a otros 700 policías y a 2.000 miembros del Ejército y la Marina enviados hace poco más de dos semanas.
Los cuerpos de seguridad del estado y las fuerzas castrenses enfrentan una violencia sin precedentes por el enfrentamiento entre los cárteles de droga y de estos grupos con la policía y el Ejército.
Este año el fenómeno ha dejado más de 1.500 muertes en todo el país, 420 de ellas solo en el mes de mayo, considerado el más sangriento del último lustro.
El comisario general de la Policía Federal Preventiva (PFP), Rodolfo Cruz, explicó a la prensa en Culiacán que el choque armado del martes fue una emboscada atribuida al clan de los Beltrán Leyva, hasta hace poco aliados del conocido capo del narcotráfico Joaquín "El Chapo" Guzmán.
Al recibir una denuncia anónima, los agentes policiales acudieron a inspeccionar un domicilio en esa ciudad y fueron recibidos con granadas y disparos por más de 30 sicarios.
En el operativo resultaron muertos siete policías y un sicario, mientras que cinco agentes resultaron heridos y dos criminales detenidos.
Terra/EFE

