Por comando armado
Autoridades federales investigan la inusual operación de un comando armado que interceptó y se llevó un autobús con 34 cubanos y tres centroamericanos indocumentados en el sur de México, que algunos creen podría tener alguna relación con operaciones de alguna red internacional de tráfico.
La Procuraduría General de la República (PGR) inició una investigación y tiene previsto interrogar a los siete agentes y dos choferes que estaban en el autobús cuando la noche del miércoles fue detenido y secuestrado por los hombres armados.
El incidente, en el estado sureño de Chiapas, se reportó el jueves y hasta el viernes se desconocía el paradero y la situación de los indocumentados.
El Instituto Nacional de Migración informó la noche del jueves que los 37 indocumentados eran trasladados del balneario turístico caribeño de Cancún, donde habían sido detenidos, hacia la ciudad de Tapachula, Chiapas, fronteriza con Guatemala y a unos 880 kilómetros al sureste de la capital mexicana.
Al menos seis hombres armados detuvieron el autobús en una zona selvática de Chiapas y obligaron a los agentes migratorios _que no viajan armados_ y a los choferes a descender del vehículo, que se lo llevaron con los 37 indocumentados dentro.
El autobús fue localizado vacío el jueves en un poblado, también de Chiapas.
Los cubanos y los centroamericanos eran trasladados hacia un centro migratorio de retención temporal para analizar su situación legal y, en su caso, deportarlos.
Terra/AP


