Indundaciones
Las pérdidas humanas y los daños multimillonarios causados por las inundaciones en los estados de la región central de Estados Unidos, podrían complicar la ya abatida economía del país, aseguran muchos expertos.
Según informa el diario Los Angeles Times, aunque aún es muy temprano para pronosticar si estas inundaciones tendrán algún impacto negativo en la industria de la agricultura, los estados agrícolas más afectados son Iowa, Illinois, Missouri.
Se informa que los cultivos más afectados han sido los de maíz y habichuelas, con miles de acres actualmente bajo metros de agua en profundidad, informa el diario.
Aunque no se han establecido récords, la devastación aún es generalizada: las tormentas y las inundaciones que comenzaron a principios de junio han obligado a miles de personas a abandonar sus casas en seis estados, han provocado la muerte de 24 personas y dejado aproximadamente 150 heridos, informa AP.
La inundación aún no ha dejado muertos ni heridos de gravedad en Missouri ni en Illinois.
Sumado a los ya altos precios de algunos alimentos como el arroz y la leche y en la gasolina, estas inundaciones podrían tener un impacto en el estilo de vida de muchos estadounidenses y en el exterior, explicó al diario Ernest Goss, profesor de economía de la Creighton University de Omaha.
Se informa que el reporte de producción nacional de maíz del Departamento de Agricultura, pautado a ser publicado el 30 de junio, podría confirmar el impacto de las lluvias y las inundaciones a estos cultivos, reporta el diario.
Los expertos aseguran que estas tormentas -excluyendo el impacto a la industria de inmuebles y considerando la temporada de huracanes- tendría un efecto dominó en otras industrias que dependen de estos granos básicos, indica el diario.
La industria turística local en esta región central del país, ya ha reportado efectos drásticos.
AP informa que varios kilómetros río abajo en Grafton, Illinois, el agua se extendió aún más por el poblado de 650 habitantes, el cual depende fuertemente del turismo.
Irónicamente, los dueños de pequeñas empresas están luchando por mantenerse a flote. Por ejemplo, el principal camino del pueblo -el Great River Road- estaba bloqueado en algunos tramos, lo cual limitaba el acceso a los negocios.
"El domingo es un día (de ventas) importante para Grafton, pero prácticamente todos los negocios están cerrados", dijo Joe DeSherlia, propietario del puerto de Grafton. "La mayoría de nuestros negocios hacen su dinero en el verano, y eso nos sostiene durante el invierno, cuando no hay turistas".
"Para nosotros podría ser un largo y frío invierno", se lamentó.
Terra/Agencias
