
John McCain, cuya campaña ha perdido fuerza y ha recibido críticas desde filas republicanas, encuentra en este debate la posibilidad de acortar terreno.
McCain "le va a hablar directamente al pueblo estadounidense" de sus planes "para sacar el país hacia adelante", y una vez más pondrá énfasis en "su experiencia y liderazgo", dijo a la AFP Hessy Fernández, portavoz del candidato republicano.
"La encuesta que verdaderamente cuenta es la del 4 de noviembre", manifestó Fernández en reacción a los números de los sondeos. "Los analistas han matado su campaña (de McCain) un par de veces, la prensa igual", pero el legislador "es un luchador", esgrimió.
"Obama hace muchas promesas y no tiene un plan concreto", sostuvo Fernández.
Del lado de Obama, se espera que el candidato continúe con su estrategia de asimilar a McCain con Bush, comparando las ideas de campaña del republicano con las políticas del actual gobierno, en momentos en que el presidente tiene apenas 23% de aprobación a su gestión.
Terra/AFP