Lima
El ministro peruano del Interior, Fernando Rospigliosi, renunció el jueves a su cargo luego de recibir la censura del Congreso, que lo declaró el responsable político del linchamiento de un alcalde por parte de una turba.
06/mayo/2004.- Y aunque el presidente Alejandro Toledo, cuya gestión la desaprueban ocho de cada 10 peruanos, negó que la censura y dimisión del ministro impliquen una crisis en su gobierno, los políticos creen que es una señal de alerta.
Reuters"Hemos hecho todo lo que estaba a nuestro alcance (...) a pesar de la precariedad de recursos, de las dificultades económicas, de la debilidad del Estado," se justificó Rospigliosi al leer en una conferencia de prensa la carta de renuncia que envió a Toledo.
Esta es la segunda dimisión de Rospigliosi, ministro por casi nueve meses, al mismo cargo. En el 2002, renunció tras una gran protesta en una ciudad sureña contra la privatización de dos firmas eléctricas, donde murieron dos personas en enfrentamientos con la policía. Meses después regresó al ministerio a pedido de Toledo.
Fuentes del gobierno dijeron a Reuters que "dentro de las próximas 24 horas juramentarían al nuevo ministro."
Con 62 votos a favor, 39 en contra y seis abstenciones, legisladores opositores y oficialistas censuraron a Rospigliosi por ser considerado el responsable político de la muerte del alcalde de Ilave, Cirilo Robles.
Robles fue secuestrado y linchado hace 11 días junto a cuatro regidores y 15 funcionarios de la alcaldía de Ilave, por miles de campesinos aymaras que protestaban desde inicios de abril contra su gestión, acusándolo de malversar fondos en esa zona del departamento de Puno, fronteriza con Bolivia.
Rospigliosi aseguró que durante las protestas en Ilave, la autoridad buscó consenso, pero el regreso de Robles -que había huido- enardeció a 15,000 campesinos y causó su linchamiento, el cual los 20 policías presentes no pudieron evitar.
Esta es la primera vez que el Congreso censura a un ministro de Toledo, quien enfrenta una ola de protestas de obreros, campesinos y enfermeros por mejoras sociales.
"No me gusta que censuren a mi ministro. Rospigliosi es uno de los mejores ministros, pero que quede claro que si la oposición pretende que con esto pueda debilitar la seguridad ciudadana se equivoca," dijo Toledo sobre la censura a Rospigliosi, antes de que éste renunciara.
A la pregunta de si la censura aprobada la noche del miércoles implica una crisis en su gobierno, Toledo respondió: "Para nada." Pero los políticos opinan lo contrario.
"El problema no es Rospigliosi ni se resuelve con ningún chivo expiatorio, el problema de Perú se llama Toledo y lo que debería estar en la agenda de los partidos es si sacamos o no al presidente," dijo a RPP radio el legislador José Barba, del opositor Unidad Nacional, quien votó en contra de la censura.
Terra/Reuters