
"Uno tiene la obligación de romper el círculo y aprender de esos errores, y mejorar donde los padres propios tuvieron deficiencias, y hacerlo mejor de lo que ellos lo hicieron cuando uno tiene sus propios niños", dijo Obama. "Es lo que he tratado de hacer en mi vida".
Unos 24 millones de niños estadounidenses crecen sin la presencia de su padre, y un número desproporcionado de ellos son afroestadounidenses. Esos niños corren más riesgo de vivir en la pobreza y la delincuencia, y de convertirse en padres durante la adolescencia.
La Casa Blanca trata de enfrentar el problema, añadiéndolo a su repleta agenda de asuntos internos, pero sin buscar legislación sobre nuevas políticas. Auspicia foros en todo el país este año para promover programas y ver la forma en que el gobierno federal puede ayudar a tutores y padres.
Terra/AP