El presidente de EEUU, Barack Obama, comenzó hoy su participación en su primera cumbre del G-8, que se celebra en L'Aquila, con el desafío de demostrar su liderazgo en asuntos tan espinosos como el cambio climático.
Policía detiene a manifestantes al margen de la cumbre del G8
Barack Obama visita Rusia
Más noticias de Internacional
Entérate más noticias de última hora
Síguenos por Twitter

L'Aquila, 08/07/2009- Los países más desarrollados del mundo acordaron, en una declaración sobre el efecto invernadero, limitar a dos grados Celsius el calentamiento medio de la Tierra, el mismo nivel de antes de la industrialización del siglo XX.
Para ello, se recortarán las emisiones contaminantes de los países desarrollados en un 80 por ciento con respecto a los niveles de 1990 en adelante, según explicaron en un comunicado al término de su primera reunión.
Estados Unidos acogió la declaración como un triunfo, después de que en una reunión el martes los países en vías de desarrollo rechazaran suscribirlo, si bien su principal negociador, Mike Froman, indicó que "sería equivocado poner toda la atención en este objetivo, también importa lo que hagamos para 2020 o 2025".
Obama llegaba a la cumbre alentado por su éxito al conseguir un acuerdo para la firma de un tratado de reducción de armamento nuclear con Rusia a comienzos de esta semana.
Tras una reunión hoy en Roma con el presidente italiano, Giorgio Napolitano, Obama destacó la importancia de que la comunidad internacional trate con países como Irán o Corea del Norte para intentar persuadirles de que renuncien a sus ambiciones nucleares.
"Es importante que la comunidad internacional pueda hablar con países como Irán o Corea del Norte y alentarles a dar pasos para no contribuir a la proliferación nuclear", afirmó.
Terra USA/EFE