Resumen año 2004
El Príncipe de Asturias, heredero de la Corona española, se casó en mayo con la periodista Letizia Ortiz, en una ceremonia que contó con la presencia de más de treinta jefes de Estado y de Gobierno, y representantes de Casas Reales de todo el mundo. br>
En total, más de 1,400 invitados asistieron el 22 de mayo a la primera boda real que vivió Madrid desde hace casi un siglo.
ReutersCon este motivo, gigantescas reproducciones de cielos pintados por artistas españoles como Velázquez o Goya cubrieron emblemáticos edificios, al tiempo que una novedosa decoración de tema vegetal rendía homenaje a la primavera con los colores del atardecer madrileño, blanco, rosa, plata y amarillo.
Como ya hicieran antes otros herederos de Coronas de países europeos, Felipe de Borbón impuso su corazón a la hora de elegir a la mujer con la que deseaba compartir su vida.
Fue el 1 de noviembre de 2003 cuando la Casa del Rey anunció ante la sorpresa de la mayoría de los españoles el compromiso matrimonial entre el Príncipe de Asturias y la periodista Letizia Ortiz, que hasta el día anterior había presentado uno de los informativos de televisión de mayor audiencia.
La periodista que un día se convertirá en Reina de España y su "príncipe azul" se conocieron, como otras tantas parejas, en una reunión convocada por amigos comunes, a la que asistieron en octubre de 2002, ignorantes del cambio de rumbo que iban a tomar sus vidas.
Según los cronistas españoles, en el invierno de 2003, Felipe de Borbón se decidió a pedir una cita a Letizia, de 32 años y divorciada de un profesor de Literatura, con quien se había casado por lo civil.
La extrema prudencia se impuso para que esta relación del hijo de los Reyes de España no fuera sometida al escrutinio de la prensa, que tan negativamente afectó a su anterior relación con la modelo noruega Eva Sannum.
Sin embargo, los rumores sobre la relación ya se habían disparado en las redacciones de todos los medios españoles el 31 de octubre.
Ese mismo día, la periodista tuvo que salir de la sede de la estatal Televisión Española (TVE), donde presentaba el informativo de la noche, por la puerta de atrás para eludir a la prensa.
Apenas veinticuatro horas más tarde, la Casa Real española anunciaba el compromiso oficial, aunque sin concretar la fecha de la boda.
Desde ese momento, los medios de comunicación españoles compitieron por desvelar los secretos del "enlace del año", desde el vestido de la novia, encargado al prestigioso modisto Manuel Pertegaz, al dispositivo de seguridad que se desplegaría con motivo de la boda o los detalles del menú y la lista de invitados.
Asimismo, miles de ciudadanos procedentes de estos países se unieron a los españoles en un lluvioso día para saludar a los novios en medio de la curiosidad y expectación general.
Precisamente, el heredero de la Corona española mantiene unos estrechos vínculos con América Latina, ya que desde hace varios años representa a su padre, el Rey Juan Carlos, en las tomas de posesión de los Jefes de Estado de la región.
Fue México, país en el que Letizia Ortiz completó sus estudios de periodismo, el elegido por los Príncipes de Asturias para llevar a cabo su primera visita oficial a una nación americana en julio pasado.
Y como suele ocurrir a todos los recién casados, y en este caso con más insistencia, desde la boda han circulado los rumores sobre un posible embarazo de Letizia, que la Princesa de Asturias ha desmentido en alguna ocasión.
"Seréis los primeros en enteraros, después del Príncipe de Asturias", dijo recientemente a los periodistas.
Letizia Ortiz, la primogénita de una familia de clase media, ha pasado a formar parte de la lista de plebeyas que se convierten en princesas en Europa, como Matilde de Bélgica, Mette Marit de Noruega, Máxima de Holanda o Mary de Dinamarca.
Terra/EFE