Resumen año 2004
Los hispanos aumentarán su representación en el segundo Gobierno del presidente George W. Bush, tras las elecciones del 2 de noviembre, y ocuparán dos de las carteras más importantes, la de Justicia y la de Comercio.
El hasta ahora consejero legal de la Casa Blanca, Alberto Gonzáles, pasará a ocuparse, si el Senado lo aprueba en la audiencia de confirmación correspondiente, del influyente Departamento de Justicia.
Reuters
APY el hasta ahora presidente de la firma de alimentos Kellog's, Carlos Gutiérrez, será el nuevo responsable de Comercio.
No se espera que ninguno de los dos nombres atraviese por dificultades significativas en sus audiencias de confirmación.
En sus primeras reacciones a la propuesta del nombre de Gonzáles, los demócratas se expresaron de manera favorable y le describieron como una personalidad más dialogante y menos polémica que el actual titular de Justicia, John Ashcroft.
Pero no todo será un lecho de rosas para el consejero legal de la Casa Blanca. Sin duda, deberá explicar a los senadores su papel en la elaboración de una serie de memorandos en los que parece apoyar el uso de la tortura contra presos capturados en las guerras de Iraq y Afganistán.
La remodelación del Gobierno emprendida por Bush tras su victoria el 2 de noviembre es una de las mayores en el segundo mandato de un presidente de EEUU y verá cambiar de manos nueve carteras, en lo que parece anticipar un giro a la derecha de la administración.
La gran sorpresa de esta remodelación ha sido la renuncia del candidato de la Casa Blanca a dirigir el Departamento de Seguridad Nacional, el ex jefe de la Policía de Nueva York Bernard Kerik.
Kerik anunció la retirada de su candidatura tras admitir que había empleado a una inmigrante ilegal de manera fraudulenta y no había pagado impuestos por ella.
La inesperada renuncia obliga a la Casa Blanca a buscar un nuevo sustituto de Tom Ridge en Seguridad Nacional, el departamento de mayor tamaño en el Gobierno y su principal frente en la lucha contra el terrorismo.
Si durante los últimos cuatro años Powell fue la gran voz disidente dentro del Gobierno, Rice es una de las colaboradoras más estrechas del presidente.
Su nombramiento puede significar un endurecimiento de la política exterior estadounidense y, desde luego, el final de las disputas entre el Departamento de Defensa y el de Estado que marcaron el primer mandato de Bush.
De cara a sus próximos cuatro años de mandato, Bush se plantea también una profunda reforma de su equipo económico, que debe encargarse de reestructurar la Seguridad Social y el sistema impositivo.
Hay relevo también en Educación, donde Rod Paige, un íntimo amigo de Bush, regresa a Texas para dejar paso a la hasta ahora consejera de Interior de la Casa Blanca, Margaret Spellings.
Completan los cambios la salida de Ann Veneman en Agricultura, donde será sustituida por Mike Johans, hasta ahora gobernador de Nebraska; Eliot Abraham, reemplazado por Sam Bodman, ex secretario adjunto del Tesoro, y Tommy Thompson, que dará la alternativa a Mike Leavitt, procedente de la Agencia de Protección del Medioambiente.
Pero quizá tan significativos como los que se van son algunos de los que se quedan. El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, considerado uno de los grandes "halcones" del Gobierno, seguirá al frente del Pentágono.
Terra/EFE