AI-JAPON
27/10/2005 - 14:50(GMT)
(Embargada hasta las 05:00 GMT del 28 de octubre) Londres, 27 oct (EFE)- Amnistía Internacional pidió hoy al Gobierno japonés que acepte toda su responsabilidad por los crímenes cometidos contra las esclavas sexuales antes y durante la Segunda Guerra Mundial.
En un informe titulado "Todavía a la espera después de 60 años:
Justicia para las supervivientes del Sistema de Esclavitud Sexual de
Japón", AI subrayó el "trato brutal" recibido por las esclavas
sexuales y "las excusas dadas durante los años transcurridos desde
entonces para rechazar la responsabilidad de su sufrimiento".
Más de 200.000 mujeres fueron esclavizadas sexualmente por el Ejército japonés antes y durante la Segunda Guerra Mundial, muchas de las cuales menores de 20 años, entre ellas algunas con tan sólo doce.
"El Gobierno japonés debe enmendar las equivocaciones de los últimos 60 años y conceder reparaciones completas a las supervivientes de aquel sistema horroroso de explotación sexual", dijo la directora de Amnistía Internacional para el Programa Asia-Pacífico, Purna Sen.
Las mujeres que han sobrevivido a aquella tragedia cuentan en la actualidad con edades avanzadas, pero un número indeterminado ha muerto sin recibir ninguna compensación o una disculpa pública adecuada del Gobierno japonés.
Durante años, el Gobierno nipón negó reiteradamente su responsabilidad en el sistema de esclavitud sexual militar y sólo lo reconoció cuando salió a la luz una evidencia clara del papel del Ejecutivo en lo ocurrido, según la organización con sede en Londres.
"Las disculpas ofrecidas a las antiguas esclavas sexuales han sido inadecuadas, vagas e inaceptables", añadió Sen.
El informe cuenta el caso de una mujer de Corea del Sur, Lee Ok-sun, quien fue capturada cuando tenía 16 años y llevada a China, donde fue obligada a servir como esclava sexual.
Lee Ok-sun, que en la actualidad tiene 79 años, relata que la mayoría de las esclavas sexuales tenían "entre 14 y 17 años" y eran obligadas a "servir entre 40 y 50 hombres al día".
"Como era imposible atender a tantos hombres, protestaba y me golpeaban. Si una mujer se negaba, le cortaban el cuerpo con un cuchillo. Algunas chicas eran apuñaladas, algunas enfermaban y morían. Fue una experiencia dolorosa".
Las esclavas sexuales procedían de países y regiones ocupadas por Japón durante la Segunda Guerra Mundial, como Filipinas, Tailandia, Vietnam, Malasia, China y Corea del Norte y del Sur. EFE ep/cbm
Terra/EFE