Inmigración
El presidente de EEUU, George W. Bush,
urgió hoy al Congreso a que apruebe ya una reforma migratoria cuando
el debate en el Senado está inmerso en una pugna partidista.
Washington, 5/abr/2006.- Antes de viajar a Bridgeport (Connecticut) para hablar de sanidad, Bush analizó con líderes republicanos de ambas cámaras del Congreso "apremiantes prioridades legislativas", entre ellas la reforma de las leyes de inmigración.
EFEConsciente de que, en un año electoral, la polémica perjudica especialmente al Partido Republicano -porque, en general, son los conservadores los que impulsan medidas punitivas-, Bush pidió que los legisladores trabajen "duro" para lograr un proyecto de amplio alcance.
Bush, que se opone a una "amnistía", reiteró su apoyo a una ley que incluya el reforzamiento de la vigilancia fronteriza, el cumplimiento de las leyes migratorias dentro del país, y un programa de trabajadores temporales.
En el Senado, sin embargo, la dificultad está precisamente en lograr un consenso sobre la legalización de cerca de doce millones de inmigrantes indocumentados, y cómo regular los flujos migratorios en el futuro.
Los demócratas, que en su mayoría apoyan el proyecto de ley del senador republicano Arlen Specter, quieren obligar al cierre del debate para proceder, mañana mismo, a la votación definitiva.
Aliados con los republicanos más moderados, los demócratas necesitan al menos 60 votos, de un total de 100 escaños en el Senado, para que se pueda proceder a votar el proyecto de Specter.
Terra/EFE