Tropas en Iraq
Japón ordenó el martes la retirada de sus soldados destacados en Irak, al declarar su misión humanitaria como un éxito y dándole fin a una misión que puso a prueba los límites de la constitución pacifista promulgada tras la segunda guerra mundial.
Tokio, 20/jun/2006.- El primer ministro Junichiro Koizumi dijo que sus fuerzas, desatacadas a principios del 2004, habían ayudado a reconstruir la infraestructura de la zona donde se encontraban y prometió continuar con la ayuda para la reconstrucción iraquí.
"Hoy decidimos retirar las Fuerzas Terrestres de Autodefensa de la región de Samaua, en Irak", dijo Koizumi en una conferencia de prensa por televisión. "La misión humanitaria... ha logrado sus propósitos".
El primer ministro no dio fechas para la retirada, pero el jefe de la Defensa, Fukushiro Nukaga, dijo a la prensa que el proceso "tomaría varios días".
Koizumi ha sido un fuerte simpatizante de las políticas de Estados Unidos en Irak y afirma que el envío de tropas fue necesario para ayudar en las labores de reconstrucción, asegurar el suministro de petróleo y reforzar los lazos con Washington. El primer ministro tiene programada una cumbre en Washington con el presidente George W. Bush durante la última semana de junio, antes de que termine su mandato en septiembre.
En la víspera, Gran Bretaña y Australia anunciaron que entregarían a fuerzas iraquíes el control de la seguridad en la provincia de Muthana, donde se encuentran apostados los soldados japoneses.
En Tokio siempre ha habido preocupación de que sus soldados puedan quedar atrapados en la violencia sectaria que se vive en Irak, por lo que el anuncio británico y australiano pudo haber sido visto como una oportunidad para la retirada.
El martes, los principales diarios japoneses publicaron que durante el día Koizumi anunciará formalmente la decisión, tras reunirse con líderes políticos a primera hora.
Terra/AP
