Abusos en Irak
Frecuentes ataques de los rebeldes afectaron psicológicamente al pelotón de soldados estadounidenses, algunos de cuyos miembros están acusados de violar y matar a una niña iraquí de 14 años, dijo el martes un miembro del grupo.
"Te vuelve loco, se siente como que a cada paso que das vas a morir en una explosión. Simplemente se llega a un momento en que uno piensa 'so voy a morir hoy, que así sea'", dijo Cross durante la audiencia.
El sargento Paul E. Cortez, y los soldados rasos James P. Barker, Jesse V. Spielman y Bryan L. Howard están acusados de violación y asesinato. En tanto, el sargento Anthony W. Yribe, está acusado de no haber denunciado los hechos, de los cuales al parecer no fue un participante.
Otro soldado raso, Steven D. Green, fue dado de baja por un "trastorno de la personalidad" tras el incidente y detenido en Carolina del Norte en junio, bajo cargos de violación y asesinato. Se declaró inocente y está detenido sin derecho a fianza.
Una corte militar trata de determinar si los militares deben de ser juzgados. Si son encontrados culpables ante una corte militar, podrían ser condenados a muerte.
El martes, los abogados de los cuatro principales acusados demandaron una nueva audiencia, acusando a los representantes de Yribe de buscar implicar a sus clientes durante sus interrogatorios. Se espera que el tribunal falle al respecto en el curso del día.
Los acusados estaban asignados al mismo pelotón de la CI División Aerotransportada en Fort Campbell, Kentucky.
El martes, diversos testigos dijeron que los soldados solían consumir whisky iraquí y analgésicos para superar la tensión nerviosa generada por la inseguridad en que vivían.
Mahmoudiya, 30 kilómetros al sur de Bagdad, es una de las zonas más violentas en Irak.
Terra/AP
