América Latina
2006-10-13 18:31:37 GMT
BOGOTA (Reuters) - Colombia amenazó el viernes con una intervención militar en las universidades públicas después de que grupos de encapuchados, al parecer vinculados con la guerrilla izquierdista, atacaran a la policía con explosivos y armas no convencionales de fabricación cacera.
Los ataques desde el interior de las Universidades Nacional y Distrital de Bogotá se produjeron el jueves y durante los mismos encapuchados lanzaron explosivos con tubos contra la policía que en vehículos blindados lanzaron gases lacrimógenos y chorros de agua para tratar de disolver a los agresores.
Los disturbios provocaron caos en el tráfico vehicular de Bogotá, la capital colombiana de más de siete millones de habitantes, por el cierre de varias calles.
" Aquí no vamos a dejar que por más escenarios que planteen se convierta en un foco de terror y de delincuencia una universidad, " dijo el vicepresidente, Francisco Santos.
" No se puede cohonestar una vagabundería como esa y si nos toca entrar a la universidad a requisar a todo el mundo, pues lo vamos a hacer, " advirtió el funcionario en declaraciones a periodistas.
El ejército y la policía no entran a las universidades públicas de Colombia, debido a que los centros educativos gozan de un estatus especial que impide el ingreso de la fuerza pública a sus instalaciones, aunque los disturbios son frecuentes en losalrededores.
Santos denunció una estrategia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la principal guerrilla izquierdista del país, para reclutar estudiantes y organizar milicias urbanas en las universidades públicas.
El vicerrector de la Universidad Nacional, Fernando Montenegro, admitió la posibilidad de que efectivos ingresen en ese centro educativo, el más importante a nivel público del país.
" Es perfectamente factible, es una decisión de la policía, de la alcaldía y no de la Universidad Nacional. Nosotros tenemos ciertas limitaciones para controlar el orden público, " declaró Montenegro.
La policía denunció que las armas y los explosivos utilizados por los manifestantes desde el interior de las universidades tienen una gran capacidad de destrucción y pueden provocar la muerte a cualquier persona.
Terra/Reuters