Brasil-ecología-Amazonía Recuadro
05/06/2007 - 20:02 (GMT)
La ley de Cambios Climáticos, Conservación Ambiental y Desarrollo Sustentable sancionada el martes por el Estado brasileño de Amazonas instituye una política que intenta enfrentar los problemas del calentamiento global y preservar las selva de la deforestación.
Estos son sus principales puntos:
- La Ley reconoce la importancia de la conservación de los bosques ante los efectos nocivos del cambio climático, pero también el compromiso del Estado de Amazonas con el desarrollo sustentable de su economía y con la calidad de vida de sus habitantes.
- Por ello, se compromete a incentivar las actividades y proyectos que busquen reducir las emisiones debidas a la deforestación y las emisiones líquidas de gases con efecto invernadero, al tiempo que pretende luchar contra la pobreza.
Los mecanismos de financiación de la ley son:
- Bolsa de la Selva, que servirá para pagar por servicios y productos ambientales a las comunidades tradicionales: es decir, por su trabajo de uso sustentable de recursos naturales, protección ambiental y conservación.
- Fondo de Cambios Climáticos, Conservación Ambiental y Desarrollo sustentable, que apunta a financiar esa bolsa de la selva, pero también operaciones de reforestación, monitoreo, inventario y manejo de los bosques, así como líneas de crédito para esos tipos de proyectos.
- El gobierno de Amazonas se compromete a buscar fuentes "nacionales e internacionales" para el financiamiento en el ámbito del mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) y otros mecanismos de estabilización de la concentración de gases con efecto invernadero (mercados de carbono).
- El gobierno local se compromete a crear metas para la reducción de la deforestación y el desempeño ambiental.
- También crea incentivos a proyectos de desarrollo sostenible y severas multas para las infracciones ambientales.
Los mecanismos de reconocimiento a los proyectos y comunidades son:
- Sellos de Certificación que garanticen la idoneidad de los proyectos.
- Se crea además el Sello Amigo de la Selva y del Clima, y el Sello Amazonas, entregado a contribuyentes al fondo.
Terra/AFP