Argentina
12/06/2007 - 23:45 (GMT)Empleados aeronáuticos de las compañías Aerolíneas Argentinas y Austral volverán el miércoles a sus puestos de trabajo tras una huelga de tres días que paralizó todos sus vuelos de cabotaje, afectando a unos 20.000 pasajeros.
Empleados aeronáuticos de las compañías Aerolíneas Argentinas y Austral volverán el miércoles a sus puestos de trabajo tras una huelga de tres días que paralizó todos sus vuelos de cabotaje, afectando a unos 20.000 pasajeros.
La medida de fuerza se levantará a partir de la medianoche, anunció a periodistas el portavoz de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), Luis Vallejos, tras arduas negociaciones con representantes de las empresas.
La huelga, declarada por APA, comenzó el lunes luego de que un pasajero --indignado por las continuas demoras-- agredió a un empleado de Aerolíneas Argentinas.
Aerolíneas, la ex empresa estatal de bandera privatizada en la década de 1990 y ahora propiedad del consorcio español Marsans, controla junto a Austral más del 80% del mercado doméstico.
Los trabajadores reclamaban a la compañía que "ofrezca garantías físicas y psíquicas al personal".
La protesta generó graves inconvenientes ya que durante tres días fueron suspendidos parcial o totalmente todos los vuelos de cabotaje, dejando varados a unos 20.000 pasajeros.
En el aeropuerto Jorge Newbery de la ciudad de Buenos Aires --donde se concentran los vuelos domésticos--, los pasajeros aguardaban en una larga fila que alguien de la compañía les brindara información.
"Estamos acá esperando saber qué hacer. Nuestro vuelo fue cancelado. Ibamos a las Cataratas del Iguazú (en el norte del país), pero ahora no sabemos qué hacer", dijo a AP Jennifer Farrer, una estudiante texana de 21 años.
El primer paro comenzó el sábado luego que una empleada fue agredida por un pasajero. La medida fue levantada el lunes, pero otro episodio similar desató la segunda huelga.
La cara de fastidio dominaba a los pasajeros, algunos con niños llorando del aburrimiento. Otros aprovechaban para dormir en los asientos de las áreas de espera o sobre sus valijas.
De los 16 vuelos que mostraba la pantalla de información, sólo uno --operado por la compañía Sol-- se aprestaba a despegar. El resto detentaba el cartel rojo de "cancelado".
"El gobierno se ha comprometido a reforzar la seguridad para evitar lesiones de pasajeros", dijo a Radio 10 el portavoz de Aerolíneas, Jorge Molina.
Sin embargo, Molina advirtió que la verdadera causa de la huelga es que existe "un conflicto por parte del personal de tráfico. Piden una reducción de la jornada laboral", pese a que el argumento central de la huelga es la supuesta falta de seguridad física.
Representantes de la empresa y de APA acordaron seguir discutiendo sobre este punto con la mediación del Ministerio de Trabajo.
La medida de fuerza se sumó a los atrasos en los vuelos durante cuatro días, provocados por la densa niebla que cubre la ciudad de Buenos Aires. La niebla dejó fuera de operaciones el puerto, las bases aéreas y varias autopistas. El Servicio Meteorológico Nacional informó que el fenómeno, que no presenta registros similares desde 1982, se disipará el miércoles.
Terra/AP
