17/06/2007 - 05:36(EST)
Por Mario Osorio Beristain. Corresponsal Roma, 17 Jun (Notimex)- A 25 años de la muerte del "banquero de Dios", el ex director del Banco Ambrosiano, Roberto Calvi, el misterio sobre su desaparición permanece abierto, aunque el caso se puede encuadrar en el contexto histórico de su época: la Guerra Fría.
Esa es la opinión del periodista y escritor Philip Willan, autor del libro "The Last Supper" (La última cena), publicado en abril pasado en Gran Bretaña, que aborda uno de los grandes enigmas del siglo XX.
Encontrado colgado bajo el puente de los "Frailes Negros" de Londres el 18 de junio de 1982, Calvi era director del Banco Ambrosiano.
La entidad, en ese momento, navegaba por "aguas turbias", y su quiebra, por mil 300 millones de dólares, representó en esa época la peor bancarrota en la historia de Europa.
Conocido como "el banquero de Dios" por sus estrechos vínculos con el Vaticano, Calvi mantenía relación en especial con el Instituto de Obras Religiosas (IOR) de la Santa Sede.
"El IOR usaba al Ambrosiano para sus operaciones secretas, y entonces la pregunta no resuelta aún es: ¿quién controlaba en realidad al Banco Ambrosiano?", declaró Willan en entrevista con Notimex.
"Mi hipótesis es que muchas fuerzas estaban interesadas en la eliminación de Calvi, y podrían haber colaborado entre sí para cumplir ese objetivo", añadió el autor, cuyo libro hace una reconstrucción minuciosa de los hechos y las diferentes pistas.
Se refirió a toda una lista de sospechosos, que van desde los servicios secretos de varios países europeos, hasta la mafia siciliana denominada Cosa Nostra, o la proscrita logia masónica Propaganda Dos.
"Hay que recordar que en ese entonces Italia, que tenía al partido comunista más grande de Occidente, estaba en primera línea de la lucha entre el bloque soviético y occidente", recordó Willan.
En ese sentido, dijo, el Banco Ambrosiano habría financiado operaciones contra el bloque oriental en el marco de la Guerra Fría.
"Al momento de su muerte, Calvi atravesaba grandes problemas financieros y amenazaba revelar informaciones delicadas; tenía información sobre muchos grupos que el Ambrosiano había financiado", destacó.
Entre tales grupos estaban la logia masónica Propaganda Dos de Licio Gelli; el Partido Socialista italiano, que a través del Ambrosiano habría recibido financiamientos ilegales, y hasta el propio Vaticano.
Además, el banquero había manejado recursos de la Cosa Nostra y, justamente, una de las hipótesis es que esa mafia lo asesinó en venganza por algunos manejos irregulares.
El pasado 6 de junio, la Corte de Justicia de Roma absolvió a cinco acusados por el homicidio de Calvi.
Flavio Carboni, Manuela Kleinzig, Filippo Caló, Ernesto Diotallevi y Silvano Vittor fueron exonerados, por falta de pruebas, de las imputaciones de homicidio voluntario premeditado.
El veredicto anunciado por la Corte romana marcó el final del proceso por la muerte del "banquero de Dios", iniciado en octubre de 2005.
En marzo pasado, el fiscal Luca Tescaroli había pedido la cadena perpetua para los cuatro hombres acusados y la absolución de Manuela Kleinzig, ex novia de Carboni.
Willan destacó que la fórmula absolutoria dejó una duda abierta, pues la única de los cinco acusados que fue considerada totalmente ajena a los hechos fue Kleinzig, por lo cual se prevé que los fiscales presenten una apelación y pidan reabrir el juicio.
Además, recordó que la justicia italiana cuenta con otro expediente abierto por el presunto delito, en el que al menos 10 personas están imputadas, entre ellas Licio Gelli.
Inicialmente, la justicia británica estableció que Calvi se suicidó, pero en 1992 la Corte Suprema italiana decidió trasladar de Milán a Roma la indagación judicial sobre el deceso del banquero.
En 1997, y bajo nuevos elementos, el juez de indagaciones preliminares de la Procuraduría de Roma, Mario Almerighi, emitió una orden de arresto contra Caló (ex cajero de la mafia) y Carboni (financiero) como presuntos autores intelectuales del homicidio de Calvi.
La hipótesis era que el ex presidente del Banco Ambrosiano había sido asesinado por la mafia siciliana, porque tenía en su poder dinero del dirigente de la proscrita Propaganda Dos y del propio Caló.
Una nueva pericia ordenada en 1998 por otro juez, Otello Lupacchini, estableció que Calvi no se suicidó, sino que fue asesinado, y en 2003 la policía británica reabrió el caso.
Terra/Notimex