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08/11/2007 - 16:13 (GMT) El joven que mató a ocho personas en un colegio el miércoles en Finlandia, descrito como alguien apasionado por las armas de fuego, también era calificado como "normal y afable", aun cuando él mismo aseguraba que su misión era erradicar "a los fracasados de la raza humana".
Pekka-Eric Auvinen, de 18 años, quien se suicidó después del drama, era el mayor de una familia "normal". Vivía con sus padres, tenía un hermano y su escolaridad se desarrollaba sin tropiezos. Carecía de antecedentes penales, según los investigadores.Sin embargo sus profesores lo describen como un muchacho complejo y brillante, torturado, depresivo y a veces víctima de las burlas de algunos de sus compañeros.

Todo indica que había planeado minuciosamente su acción asesina. Ante todo, la fecha: el 7 de noviembre marcaba este año el 90º aniversario de la Revolución de octubre, la toma del poder por los bolcheviques en Rusia.
Estudiante de último año de bachillerato, Pekka-Eric Auvinen era sensible a las ideas radicales, tanto de derecha como de izquierda, y manifestaba un gran interés por la historia de las revoluciones, como testimoniaron sus profesores.
Según sus compañeros, no ocultaba su admiración por Hitler y Stalin.
En segundo lugar la manera como actuó: había hecho difundir recientemente bajo el pseudónimo "Sturmgeist89" ("espíritu de tempestad" en alemán) un vídeo llamado "Jokela High Scool Massacre, 7 de noviembre de 2007".
Terra/AFP
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