Un pacto de seguridad iraquí-estadounidense requiere que las tropas norteamericanas de combate se retiren de las ciudades a finales de este mes como un primer paso hacia un retiro total para 2012. El acuerdo incluye una provisión en la que el gobierno iraquí puede pedirle ayuda a Estados Unidos si la violencia repunta.
El primer ministro Nuri al-Maliki insistió previamente el sábado que el retiro ocurrirá como está programado, diciendo que será una "gran victoria" para la nación.
Reconoció que es probable que haya más ataques, pero aseguró que las fuerzas de seguridad iraquíes están preparadas para enfrentarlos.
Terra/AP
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