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JUSTICIA  

Ex convictos por delitos que no cometieron tienen trabas para su reinserción

28/9/2009 - 20:11(GMT)

José Luis Castillo Castro Austin (Texas), 28 sep (EFE)- A pesar de haber pasado varios años en las cárceles por crímenes que no cometieron y recibido la exoneración judicial, la vida no es fácil para algunos ex convictos que siguen encontrando trabas para su reinserción social.

En Texas, cerca de 40 personas convictas por delitos graves, muchos de ellos de índole sexual, han sido exoneradas luego de demostrarse su inocencia gracias a pruebas de ADN. Sin embargo, debido a un tedioso proceso burocrático sus nombres siguen apareciendo en las listas de agresores sexuales del estado.

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Tal es el caso del cubano Carlos Lavernia, quien en 1984 fue arrestado en Austin (Texas) por la presunta violación sexual de una mujer de 24 años.

Además se le imputó la violación de otras siete mujeres al punto de adquirir el apelativo por parte de la policía y la prensa de "El violador de Gus Fru Park", en referencia al parque donde el supuesto agresor atacaba a sus víctimas.

"La única supuesta prueba que tenían de mí era la declaración de la agraviada. Sólo porque ella creyó que fui yo el que la agredió me condenaron a 99 años en prisión", sostuvo Lavernia a Efe.

En el año 2000, 15 años después, los exámenes de ADN determinaron su inocencia. Desde entonces y en innumerables ocasiones, cuando Lavernia ha intentado salir del país o buscado trabajo, su pasado se lo impide.

"En los aeropuertos tengo que mostrar todos mis documentos judiciales para que me crean que fui exonerado porque las computadoras dicen lo contrario. Cuando busco trabajo, sigo apareciendo en la lista de agresores sexuales convictos y eso me mortifica", aseguró De acuerdo con Phillip Sierra, abogado especializado en derecho criminal, existen fallas en el sistema de actualización de datos, específicamente en la lista que el estado tiene sobre los agresores sexuales quienes se comprometieron al tener al tanto a las autoridades de su dirección física cada año.

"El problema radica en que el mismo sistema no está diseñado para actualizarse como debiera. Por eso es que al ingresar la solicitud de una persona que fue exonerada como Lavernia demorará varios años y por eso su nombre seguirá apareciendo como agresor sexual convicto y por consiguiente es interrogado como tal", indicó Sierra.

Pero no sólo en el estado de Texas experimenta estas trabas burocráticas.

El mexicano Ricardo Domínguez, de 36 años, fue hallado culpable de violación sexual en 1989 y pasó nueve años en la cárcel por un crimen que no cometió.

La víctima también identificó a Domínguez como el agresor y sin pruebas contundentes fue condenado a 30 años en prisión. En el 2000 fue exonerado gracias a la ayuda del Proyecto Inocencia, una organización que lucha para demostrar a través de las pruebas de ADN la inocencia de personas que se encuentran en la cárcel por un crimen que no cometieron.

"Pero a pesar de haber demostrado mi inocencia, la gente me sigue señalando porque conocen mi rostro por la publicidad que tuvo el caso. Cuando traté de buscar empleo como guardia de seguridad, me negaron en un principio el derecho a portar armas por mi condición de ex convicto", indicó Domínguez.

"Ni siquiera el perdón que recibí por parte de la gobernación de Illinois puede quitarle a la gente la percepción de que soy un delincuente, por más que haya salido en los medios mi inocencia y la injusticia que se me hizo", agregó Domínguez Aunque nada puede cambiar el error cometido por la justicia en los casos de los exonerados, los gobiernos estatales tienen programas de compensación para los que han sido encarcelados bajo falsas evidencias y testimonios y luego han sido declarados inocentes.

En Texas entró en vigor este mes una ley que otorga 80.000 dólares de compensación por cada año que una persona pasó en la cárcel por un error judicial. También otorga 25.000 dólares adicionales a los que estuvieron registrados en la lista de agresores sexuales.

Por si fuera poco, la medida otorga esos beneficios a los familiares de los reos fallecidos pero que se demostró su inocencia.

La nueva ley fue bautizada como el Acta Tim Cole, en honor a un estudiante de la Universidad Texas Tech que falleció en un penal estatal cuando cumplía una sentencia de 25 años por una violación sexual que no cometió. EFE jlc/cs/ma

Terra/EFE

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