BUSCA
SAN JUAN (Reuters) - Los bomberos lograban avances para contener un gran incendio en instalaciones de almacenamiento de una compañía de petróleo en Puerto Rico, pero el cambio en la dirección del viento amenazaba con acercar el humo tóxico a áreas pobladas, advirtieron funcionarios.
Fuerte explosión en almacén de la Gulf en Puerto Rico
Entérate más noticias de última hora
Síguenos por Twitter

Sin embargo, las autoridades dijeron que la calidad del aire seguía siendo buena y que los niveles de toxicidad eran mucho menores de los que obligarían a mayores evacuaciones.
"Actualmente no hay razones para evacuar a nadie más", dijo el gobernador de la isla caribeña, Luis Fortuno.
El incendio fue provocado por una explosión el viernes en el depósito de almacenamiento de la compañía Caribbean Petroleum Corporation, generando una columna de humo negro en el cielo cerca de la capital, San Juan.
Video:
Explosión causa incendio en petrolera en Puerto
Autoridades en el territorio estadounidense evacuaron el viernes a más de 1.000 residentes de áreas cercanas al incendio y 530 personas pasaron la noche en albergues que el Gobierno dispuso en instalaciones públicas.
El presidente de Estados Unidos declaró estado de emergencia en Puerto Rico, movilizando recursos federales de ayuda a desastres para la zona afectada por el incendio, dijo la Casa Blanca.
El fuego ha destruido 18 de los 40 depósitos de la instalación de almacenamiento.
El gobernador dijo que sólo cinco de ellos seguían completamente en llamas el sábado, mientras que cuatro habían colapsado por el fuego y otros parecían haber sido apagados, pero seguían ardiendo lentamente.
"El incendio está contenido. No esperamos que se propague desde ahí", dijo el jefe de bomberos, Pedro Vázquez.
Los bomberos se centraron en salvar los depósitos que no habían sido afectados y en contener las llamas. Había 130 bomberos luchando contra las llamas, con el apoyo de 30 carros y otros equipamientos.
El Servicio Nacional de Meteorología emitió un boletín el sábado advirtiendo a residentes de seis pueblos al oeste de San Juan, que los vientos estaban dirigiéndose más hacia el este.
La lluvia era otra preocupación y el servicio de meteorología instó a los residentes a que permanecieran dentro de sus hogares.
El humo, que se extendía miles de pies sobre el incendio formando un cono bien definido el viernes, se cernía mucho más cerca del suelo el sábado y también se había dispersado más.
El consejo de calidad del aire, que controlaba el aire en comunidades cercanas al incendio como Toa Baja, Catano y Bayamon, aún no mostraba un empeoramiento significativo en la calidad del aire, por lo que no se preveían mayores evacuaciones.
La Guardia Nacional asumió el sábado el liderazgo en la coordinación del manejo del desastre, mientras equipo pesado adicional perteneciente a la guardia y firmas farmacéuticas de la isla era llevado al sitio del suceso.
Las autoridades instalaron un ducto temporal desde la bahía de San Juan para llevar agua de mar que ayudara a combatir el fuego. Desde las Islas Vírgenes estadounidenses se envió espuma adicional que fue utilizada para ayudar a extinguir las llamas.
Funcionarios estaban preocupados por la contaminación y cavaron una piscina en el lugar para verter el agua utilizada en extinguir el incendio, que luego era llevada a una planta de tratamiento.
Algunas secciones de la autopista De Diego y otros caminos permanecían cerrados, mientras la Guardia Costera mantenía una zona de seguridad en una sección de la bahía de San Juan, cerca del incendio.
"Nadie está preparado para un incendio así. Estoy llamando a los cuatro millones de puertorriqueños para que mañana agradezcan a Dios porque esto pudo haber sido mucho peor de lo que fue", expresó el gobernador.
Funcionarios de la compañía dijeron que no sabían qué dio inició a las llamas.
"La prioridad ha sido extinguir el incendio y asegurar el menor impacto posible", dijo la portavoz de Caribbean Petroleum Corporation, Frances Ros.
Además informó que las operaciones de la compañía habían cumplido con todas las regulaciones locales y federales.
"Sería irresponsable para la administración o cualquiera decir qué pasó aquí. Una vez que el incendio sea extinguido, seremos capaces de realmente avanzar la investigación", precisó.
(Editado en español por Gabriel Burin)
Terra/Reuters
BUSCA