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Seis musulmanes chinos liberados de la prisión militar estadounidense en la Bahía de Guantánamo, que querían establecerse en un lugar fuera de China, llegaron el domingo a su nuevo hogar, la isla tropical de Palaos, una pequeña nación en el Pacífico que accedió al pedido de Estados Unidos de que los albergara.
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Síguenos en TwitterPalaos dijo que sí en junio al pedido de Washington de brindar alojamiento en forma temporaria a los hombres, que fueron retenidos por Estados Unidos desde el 2001, cuando fueron capturados en Afganistán y Pakistán.

El Pentágono estableció el año pasado que los uigures no eran "combatientes enemigos" pero desde entonces quedaron en un incierto estatus legal mientras el presidente Barack Obama buscaba un país que aceptara recibirlos como parte de su plan de cerrar la prisión militar en la bahía cubana de Guantánamo para enero del 2010.
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"La decisión del presidente Toribiong de permitir el asentamiento temporario de los uigures en Palaos fue un gesto humanitario basado en la mejor tradición de la cultura palauana, que desde tiempos inmemoriales siempre ha provisto refugio y sostén a la gente que lo necesita", dijo el comunicado oficial palauano.
Los uigures son de Xinjiang, una región remota de China en el límite con Afganistán, Pakistán y seis naciones del centro de Asia. Son musulmanes que denuncian hace tiempo la represión del gobierno chino. Los seis hombres liberados temen que serían arrestados, torturados o ejecutados si los regresaran a China.
China ha dicho que en Xinjiang hay un movimiento separatista islámico insurgente y quiere que los ex detenidos le sean entregados.
Durante la noche, unos diez policías hicieron guardia fuera de la casa donde vivirán los uigures en Palaos, en una calle lateral en el centro de Koror, donde vive y trabaja la mayoría de los 20.000 residentes de la isla.
El periodista de The Associated Press David McFadden en San Juan, Puerto Rico, contribuyó a este despacho.
Terra USA /AP
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