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El primer ministro de Hungría, Ferenc Gyurcsany, prometió el martes que continuaría en el poder y realizaría una serie de reformas, a pesar de las manifestaciones nocturnas que calificó como "la más larga y oscura" noche del país, desde la caída del comunismo en 1989.
19/set/2006.- En una entrevista exclusiva con The Associated Press, Gyurcsany condenó los actos de "vandalismo" realizados por entre 2.000 y 3.000 manifestantes, quienes enfrentaron a la policía e invadieron la sede de la televisión, pero dijo que confiaba en que la policía restablecería el orden."Me quedo y voy a hacer mi trabajo. Estoy muy comprometido con el cumplimiento de mi programa, las reformas y ajustes fiscales. Sé que es muy difícil para la gente, pero es el único camino para Hungría", dijo Gyurcsany.

En un esfuerzo por controlar un déficit del presupuesto que podría superar el 10% del producto interno bruto este año, convirtiéndose en el más alto en ese sentido en toda la Unión Europea, la coalición encabezada por los socialistas de Gyurcsany incrementó los impuestos y anunció planes para despedir a empleados del gobierno y empezar a cobrar los servicios de salud y educación a becados.
"Los partidos en el gobierno le han dado (al programa) todo su apoyo... y tenemos que continuar", dijo Gyurcsany, cuya coalición con la Alianza de Demócratas Libres se convirtió en abril en el primer gobierno húngaro en ganar la reelección desde el regreso de la democracia en 1990.
"En Hungría no hemos visto este tipo de protestas en los últimos 15 ó 20 años, pero solamente porque 2.000 ó 3.000 personas no entienden lo que pueden y no pueden hacer, eso no les da el derecho a perturbar la paz del país", dijo Gyurcsany.
"Estoy completamente seguro de que la policía húngara podrá manejar la situación y restaurará la calma", señaló.
Las manifestaciones se iniciaron la noche del domingo, cuando una grabación con comentarios de Gyurcsany, hechos en mayo, fue filtrada a la prensa. Durante un encuentro con diputados socialistas, Gyurcsany dijo que el gobierno había mentido sobre el estado de la economía para asegurar su victoria en los comicios.
Terra/AP
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