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Los panameños salieron el domingo a votar en un referendo para aprobar o rechazar el proyecto de ampliación de la vía interoceánica por un costo de 5.250 millones de dólares, siete años después de recibir el canal de manos de Estados Unidos.
22/oct/2006.- Se trata de la segunda consulta popular sobre el canal: hace tres décadas los panameños le dieron luz verde en un plebiscito a los tratados Torrijos-Carter que establecieron el fin de la presencia militar estadounidense y el traspaso de la vía, el 31 de diciembre de 1999."Una vez más, el pueblo panameño es el protagonista de su propio destino; es una oportunidad histórica", manifestó el presidente Martín Torrijos al momento de emitir su voto.

Dijo que tenía reportes de que la votación se desarrolla de forma fluida y en el marco de un "ambiente democrático".
"Es tal vez la decisión más importante que le toca a esta generación", expresó Torrijos. "Tenemos que aprovechar esta oportunidad que nos han brindado no sólo las generaciones que se sacrificaron para llegáramos a este día".
El extinto general Omar Torrijos --padre del actual presidente-- firmó los tratados del canal en 1977. Su hijo, en tanto, impulsó el mayor plan de reforma estructural a la vía, abierta por los Estados Unidos en 1914.
Los panameños tienen que responder a una única pregunta: ¿Aprueba usted la propuesta de construcción del tercer juego de esclusas en el Canal de Panamá?
En las primeras horas, se notó escasa afluencia en algunas escuelas que sirven de centro de votación en esta capital, aunque las autoridades expresaron sus esperanzas de que el entusiasmo aumente.
Alrededor de 2,1 millones de panameños están habilitados para sufragar. Unos 2.210 centros y 4.416 mesas de votación fueron desplegadas en todo el país.
El magistrado del Tribunal Electoral, Eduardo Valdés, aseguró que las mesas abrieron a tiempo y que el clima es bueno. "Ahora, el pueblo es el que tiene que dar la cara".
El diputado José Blandón, del Partido Panameñista, el principal de oposición, dijo que tenía reportes de poca participación, y llamó a la gente a sufragar. "Lo mejor para la democracia es que vaya la mayor cantidad a votar". El Partido Panameñista pide el "No" en el referendo.
La propuesta a votar consiste en la construcción de dos nuevas esclusas más anchas y largas para permitir el paso de buques gigantescos como los pospanamax.
Las autoridades del canal aseguran que la vía llegará a su punto de saturación entre 2009-2011, y que requiere ampliarse a fin de atender una industria que está utilizando barcos más grandes para disminuir costos.
De aprobarse el proyecto, por mayoría simple, la obra comenzaría en el 2007 y la vía ampliada estaría lista entre el 2014 y 2015.
Los detractores argumentan que el plan es arriesgado porque podría endeudar más al país, afectar el medio ambiente y beneficiar más que todo a los sectores económicos, en un país con 40% de pobreza.
El canal, que mueve el 5% del comercio marítimo mundial, es considerado el eje de la economía de servicios de este país. En los seis primeros años de administración panameña, la vía generó a las arcas del Estado alrededor de 1.800 millones de dólares.
Terra/AP
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