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07 de mayo de 2013 • 10:03 AM • actualizado a las 11:40 AM

Estupor en EE.UU. por el secuestro de tres mujeres

El descubrimiento de tres mujeres secuestradas en una casa de Cleveland (Ohio), dadas por desaparecidas durante una década, y el arresto de tres hermanos hispanos, suscitaron este martes en Estados Unidos el estupor y numerosas interrogantes.

Amanda Berry, derecha, abraza a su hermana Beth Serrano tras reunirse de nuevo en un hospital de Cleveland el lunes 6 de mayo de 2013.
Foto: AP
 

Las tres mujeres fueron encontradas en la residencia, no lejos de donde desaparecieron, luego de que una de ellas sacara un brazo por una puerta y comenzara a gritar, lo que alertó a un vecino que acudió en su ayuda.

Pero cómo las mujeres fueron mantenidas encerradas todos estos años y por qué escaparon ahora y no antes, son algunas de las muchas interrogantes provocadas por el espectacular descubrimiento.

Las autoridades comenzaron a dar algunos detalles: el jefe de policía de Cleveland, Michael McGrath, anunció en rueda de prensa el arresto de Ariel Castro, de 52 años, y sus dos hermanos de 50 y 54.

La polícia también confirmó que una niña de seis años recuperada de la casa es hija de una de las secuestradas, Amanda Berry.

Cientos de personas inundaron una calle residencial normalmente tranquila para celebrar que las mujeres que se temieron muertas durante mucho tiempo se encontraran finalmente con vida.

La pesadilla finalizó cuando Berry -secuestrada durante 10 años cuando tenía 16- sacó sus brazos por un hueco en la puerta principal y pidió ayuda.

Un vecino vio a Berry gritando y tratando de salir de la casa. "Escuché gritos... y vi a esa chica tratando como loca de salir de la casa", dijo Charles Ramsey a la cadena ABC.

"Fui hasta el porche y me dijo: ayúdame a salir afuera. He estado aquí mucho tiempo".

Ramsey contó que trató de sacarla pero no pudo abrir la puerta, así que tuvo que romperla por abajo y la muchacha salió a rastras "llevando a una pequeña niña".

Berry corrió a una casa vecina para llamar a la policía, suplicando que vinieran tan pronto como pudieran, "antes de que él vuelva".

"Soy Amanda Berry. Fui secuestrada. He estado desaparecida durante 10 años. Estoy libre, estoy aquí ahora", dijo Berry, según las grabación de su acelerada llamada al 911.

Berry identificó al hombre que la había mantenido cautiva como Ariel Castro. Cuando la policía llegó les contó que había otros dos mujeres en la casa.

Berry desapareció en abril del 2003, cuando tenía 16 años, después de salir de su trabajo , dijo el FBI. Su madre, Louwanna Miller, habría fallecido de ataque al corazón en marzo de 2006, según informaciones de la prensa.

Gina De Jesus tenía 14 años en 2004 cuando fue dada por desaparecida tras dejar su escuela.

Michelle Knight, que tenía 21 años cuando desapareció, fue vista por última vez en la casa de una prima el 23 de agosto de 2002, según el diario Cleveland Plain Dealer.

Ramsey, quien rescató a Berry, dijo a los periodistas que había compartido comidas con el secuestrador y escuchado salsa con él, sin sospechar nada.

Otra vecina del lugar, Charliez Czorb, se mostró sorprendida por cuánto tiempo habían vivido las mujeres en la casa sin que nadie se diera cuenta.

"Esto es nuestro propio patio trasero", relató a la prensa local. "Estas chicas estaban encerradas en nuestro patio trasero".

Castro fue descrito por los vecinos como un amigable conductor de autobús y músico y que dejaba que sus hijas fueran a menudo a jugar con sus nietos.

Jannette Gomez, de 50 años, quien solía visitar a familiares y amigos en esa calle, dijo que Castro estacionaba su motocicleta y su camión rojo detrás de la casa, cerraba la reja de entrada con llave, e ingresaba a la residencia por la puerta trasera, según fue citada por el diario Plain Dealer.

Algunas veces encendía una tenue luz en el porche, pero la casa siempre estaba a oscuras, según Gomez.

Tasheena Mitchell, de 26 años, dijo que no podía creer a su hermano cuando la llamó para avisarle que habían encontrado con vida a su prima Amanda, por lo que corrió al hospital para corroborarlo personalmente.

"Ella era mi mejor amiga", dijo Mitchell al Plain Dealer.

Gerald Maloney, un doctor de una sala de emergencias que trató a las tres mujeres, afirmó que se encontraban en buen estado de salud y que continuaban siendo examinadas.

"Este no es el final que normalmente escuchamos en estas historias y estamos muy felices por ellas", afirmó el médico a los reporteros.

El alcalde de Cleveland, Frank Jackson, dijo estar agradecido del final de la historia.

Pero advirtió: "Tenemos muchas preguntas sin respuesta en relación a este caso, y la investigación continúa".

AFP Terra