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12 de septiembre de 2012 • 08:18 AM • actualizado a las 09:36 AM

Embajador asesinado en Libia apoyó la revuelta

El embajador Christopher Stevens, saluda a uno de los integrantes del Concilio en Libia.
Foto: Getty Images
 

El embajador estadounidense Christopher Stevens había apoyado la revuelta en Libia para derrocar a Muamar Gadafi, pero murió la noche del martes en un ataque con cohetes en medio de unas manifestaciones que son posibles por la caída del líder libio.

Stevens murió junto a tres otros funcionarios durante un ataque contra el consulado estadounidense en Bengasi, perpetrado la noche del martes por islamistas que protestaban por una película amateur hecha en Estados Unidos que afirmaban se burlaba del Islam, menos de seis meses después de haber sido designado en ese puesto.

Stevens había servido como enviado ante los rebeldes libios desde las primeras semanas de la revuelta en febrero de 2011, durante la cual los aviones de la OTAN ayudaron a los rebeldes a derrocar al régimen de cuatro décadas de Gadafi y colaboraron eventualmente en su captura y muerte.

"Me emocioné al ver al pueblo libio levantarse y reclamar sus derechos", decía el diplomático en la introducción de un video divulgado por el departamento de Estado poco después de que fuera designado como embajador en mayo de 2012.

"Ahora estoy emocionado por volver a Libia y continuar con el gran trabajo que hemos comenzado, construyendo una sólida relación entre Estados Unidos y Libia y ayudar, al pueblo libio, a alcanzar sus objetivos", añadía.

Este miércoles, el presidente estadounidense Barack Obama elogió a Stevens, a quien describió como "un valiente y ejemplar representante de Estados Unidos", añadiendo que "sirvió desinteresadamente a su país y al pueblo libio".

"Su legado permanecerá en cualquier parte donde un ser humano luche por libertad y justicia. Estoy profundamente agradecido por sus servicios a mi administración, y muy entristecido por su pérdida", dijo Obama.

Por su lado, la secretaria de Estado Hillary Clinton dijo que como se había revelado durante el levantamiento del año pasado, Stevens "arriesgó su propia vida para dar una mano al pueblo libio y ayudarlo en la fundación de una nueva y libre nación".

"Pasó cada día ayudando a terminar el trabajo que había comenzado", agregó.

En el video divulgado al ser designado embajador, Stevens hablaba sobre su infancia y juventud en California y su graduación en la Universidad de California, en Berkeley.

Describía como se enamoró de Medio Oriente y Africa del Norte durante sus dos años de servicio en los Cuerpos de Paz, cuando trabajó como maestro de inglés en las montañas Atlas de Marruecos.

Se unió al departamento de Estado y se desempeñó como funcionario del servicio exterior en Jerusalén, Damasco, El Cairo y Riad.

El diplomático, que hablaba árabe y francés, sirvió además en Libia como jefe adjunto de misión entre 2007 y 2009, poco después de que Estados Unidos reanudara sus relaciones con el régimen de Gadafi.

No estaba claro en lo inmediato porqué Stevens se encontraba en el consulado de Bengasi en el momento del ataque la noche del martes o si los atacantes que lanzaron los cohetes que incendiaron el edificio sabían que él se encontraba allí.

Durante el dominio de Gadafi una manifestación islamista como la que se produjo la noche del martes era inconcebible, pero la "libre, democrática y próspera Libia" que Stevens ayudó a construir ayudó a que ello fuera posible.

Agencias Terra