EE.UU.

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10 de septiembre de 2012 • 05:16 PM • actualizado a las 05:49 PM

Experto: Más medidas antiterrorismo, pero no somos inmunes

Los atentados del 9/11 fueron cometidos por 19 miembros de la red yihadista Al Qaeda.
Foto: Getty Images

La estrategia de seguridad en Estados Unidos cambió drásticamente tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, al tiempo que la vida de los más de 300 millones de habitantes en el país también se transformó.

Fueron muchos los cambios. Se comenzaron a tomar mayores medidas de seguridad en los aeropuertos, se invirtió en tecnología y el proceso para otorgar visas a los inmigrantes se hizo más riguroso.

Además, en 2002 nació el Departamento de Seguridad Nacional (Homeland Security) para integrar diferentes agencias, entre ellas el Servicio de Inmigración y Ciudadanía de los EE.UU. (USCIS) y de esta forma vigilar la entrada y salida de extranjeros.

Y es que los miembros de Al Qaeda que cometieron los ataques vivieron legalmente en Estados Unidos como estudiantes.

Otros cambios menos evidentes también llegaron tras el 9/11. Ahí entran el muro de 700 millas en la frontera entre Estados Unidos y México, los aviones guiados con radio que cruzan a México para cazar narcos y el aumento en el número de deportaciones.

Para Bill Braniff, director ejecutivo del Consorcio Nacional de Estudios para Repuesta ante el Terrorismo (START), la lección le costó caro al país, pero 11 años después el gobierno puede responder mejor ante la posibilidad de un atentado. Aunque reconoció que lamentablemente el peligro de otro ataque sigue latente.

“Ciertamente, aprendimos mucho. Tenemos mejor información, podemos reaccionar mejor, y la estrategia nacional que involucra a la comunidad ha avanzado mucho, pero no estamos inmunes”, sostuvo.  

La razón por la que Estados Unidos tomó acción inmediata para incrementar su seguridad es clara. Los ataques del 9/11 dejaron 2.752 muertos, la mayor cantidad de víctimas en un ataque terrorista desde 1970 hasta la fecha.

Sin embargo, Braniff dijo que “la escalada en la seguridad no disminuye el terrorismo”. Por el contrario, el experto dice que podría aumentar la amenaza por parte de las organizaciones que lo ven como una provocación.

Sensación de inseguridad sigue viva

El experto reconoce que mayor seguridad gubernamental no es sinónimo de confianza individual.

“El hecho de que el país esté más preparado para responder a un ataque, no significa que la gente lo esté. Si pensamos en cómo se siente la gente ahora, en comparación al 2001, justo después de los ataques, podemos decir que hay una mayor sensación de seguridad, pero el miedo no se ha ido desde el 9/11”, advierte.

Los atentados del 9/11 fueron cometidos por 19 miembros de la red yihadista Al Qaeda. Los vuelos 11 y 175 de American Airlines fueron los primeros en ser secuestrados y estrellados contra las dos torres gemelas del World Trade Center. El primero contra la torre Norte, el segundo contra la Sur.

Un tercer avión secuestrado se estrelló en el Pentágono.

Mientras, el vuelo 93 de United Airlines no alcanzó ningún objetivo al estrellarse en un campo abierto provocando que toda la tripulación muriera.

Los sicólogos dicen que la gente nunca estuvo preparada para un ataque de esta naturaleza y probablemente nunca lo estará.

Evidentemente, las personas no se pueden proteger de la misma manera que un país. Pero mientras tanto, el gobierno hace todo lo posible para que su gente se sienta más segura.

Y es que a pesar de lo engorroso que puedan ser los procedimientos de seguridad en los aeropuertos, una encuesta de Gallup revelada este mes afirma que el 54% de los estadounidenses piensa que la Administración de Servicio en el Transporte está haciendo un excelente trabajo.

Terra