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28 de enero de 2013 • 06:15 AM

La atomización de Al Qaida necesita soluciones políticas, según expertos

La atomización progresiva de Al Qaida en pequeños grupos desde los atentados del 11 de septiembre obliga a buscar soluciones políticas y no sólo militares para luchar contra la red, explican Dominique Thomas y Bruce Riedel, dos expertos entrevistados por la AFP.

Dominique Thomas, especializado en movimientos yihadistas, es investigador asociado en el Instituto de estudios del Islam y de las sociedades del mundo musulmán en París.

Bruce Riedel es un exanalista de la CIA, experto en terrorismo y en Al Qaida en el Instituto Brookings de Washington.

¿Cómo evolucionó Al Qaida tras los atentados del 11 de septiembre de 2001?

Bruce Riedel: "Estamos siendo testigos del surgimiento de la tercera generación, lo que yo llamo Al Qaida 3.0. La primera generación fue la que creó Al Qaida y la que condujo los atentados del 11 de septiembre. La segunda comenzó con la caída del régimen talibán y finalizó con la muerte de Osama bin Laden y la Primavera Árabe.

La tercera generación es a la que nos enfrentamos. Esta representa una amenaza mayor que nunca, porque Al Qaida se aprovechó de la Primavera Árabe, que ni provocó ni anticipó. Más precisamente, ha prosperado en áreas sin ley como el este de Libia, el norte de Malí, la península de Sinaí y regiones cada vez más importantes de Siria, y encontró allí santuarios. Tiene más espacio para sus operaciones, para entrenar y conspirar, que desde la caída de los talibanes en 2001".

Dominique Thomas: "(La Primavera Árabe) ofreció un espacio de libertad de expresión incomparable. Surgió desde Marruecos hasta Yemen, a través de Túnez, Libia, Egipto, esta nueva etiqueta, 'Ansar al-Sharia', los partidarios de la sharia. Esta etiqueta tiene sentido. Se le dio crédito, se le dio una base social que no existía antes. Al Qaida era una organización revolucionaria elitista y clandestina. Hoy en día, tiene una base social de grupos que no dudan en llamarse de Al Qaida".

¿Cómo se sitúan los movimientos yihadistas actuales en relación a la matriz original?

Dominique Thomas: "Todos los movimientos actuales se reconocen en la filosofía de Al Qaida, pero no todos están afiliados. Los más afiliados son aquellos situados en la península arábiga. En lo que concierne a AQMI (Al Qaida del Magreb Islámico), como hay exyihadistas que pasaron por Afganistán como Mokhtar Belmoktar, hay una reivindicación de la etiqueta de Al Qaida pero no necesariamente vínculos importantes con figuras de Al Qaida aún en Afganistán o en otros escenarios. AQMI es realmente una organización muy autónoma e independiente".

Bruce Riedel: "No hay una solución única. Debería haber un enfoque diferente para cada caso. Malí, esto concierne también a Libia, Argelia. Necesitamos una estrategia para terminar primero con el santuario, lo que el ejército francés se esfuerza por hacer. Y luego hace falta una nueva goberanza que llene el vacío en estas zonas.

Muchas de estas áreas jamás han sido bien administradas. El norte de Malí, el este de Libia, Siria, fueron administrados por Estados policiales durante décadas. Desde luego no queremos reemplazarlos por nuevos estados policiales. Pero si dejamos al mundo musulmán con una serie de espacios no gobernados del norte de África hasta el sur de Asia, Al Qaida va a llenar ese vacío y crear santuarios que amenazan a América del Norte y Europa".

¿Es posible una solución militar para erradicar a estos grupos?

Dominique Thomas: "Para mí no es posible erradicar a Al Qaida. Hace falta un tratamiento político, zona por zona, intentando crear procedimientos de des-radicalización y de diálogo con los yihadistas para ofrecerles una perspectiva política y de integración económica-social en los países donde se han constituido en polos de reivindicaciones.

La solución militar no puede erradicar a Al Qaida porque se basa en una filosofía que todavía tiene futuro, teniendo en cuenta los males políticos, económicos, sociales que aún afectan al mundo musulmán y al mundo árabe en particular. No es matando a dos o tres líderes con aviones no tripulados ni llevando adelante acciones militares a diestra y siniestra que se pondrá fin a una ideología".

Bruce Riedel: "Eliminar a los altos responsables como Osama bin Laden es importante, pero no será suficiente. Hacen falta instituciones y que la diplomacia responda a los problemas que engendran las frustraciones. Si quieren acabar con Al Qaida, deben atacar los problemas que provocan la ira que nutre a los voluntarios de la yihad. Y en la parte superior de la lista está -no es de extrañar- la cuestión de Palestina".

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