EE.UU.

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05 de febrero de 2013 • 10:41 AM • actualizado a las 11:56 AM

La industria de embalsamar muertos, ¿tradición o negocio?

En Estados Unidos, la tradición de embalsamar los muertos viene desde la Guerra Civil
Foto: Getty Images
 

Todas las funerarias en Estados Unidos embalsaman los cadáveres, más por tradición que por cumplir una ley ya que, contrario a lo que algunos piensan, el embalsamamiento no es ley en ningún estado. Y es una práctica que genera billones de dólares en ingresos en una industria que sobrevive cualquier crisis económica.

Esta costumbre de embalsamar no llegó por casualidad, sino con la Guerra Civil o Guerra de Secesión en el Siglo XIX. ¿Por qué?

“Las razones principales eran estabilizar la economía creando empleos para los embalsamadores y preservar los cuerpos para que las familias del norte pudieran darles sepultura a sus familiares que morían en el sur durante la lucha que proclamaba la Independencia de los estados del sur”, explica a Terra Bob Healy Jr., dueño de la Funeraria San Juan en Orlando, Florida. Y es que había que evitar que los cuerpos se descompusieran en el trayecto.

Hoy, la historia es otra pero la tradición de mantener los cuerpos se perpetuó a través de los años. “Las familias quieren que el cuerpo de su ser querido sea visto”, sostiene Healy, quien tiene 40 años en el negocio. Esta intención puede resultar chocante en muchos países de Latinoamérica donde el ataúd suele estar cerrado.

En Estados Unidos la gente “hace cola” para ver el muerto y aunque fuera del territorio estadounidense podría verse como un espectáculo, realmente la intención es darle el “último adiós” a ese familiar o amigo, según el experto que habló con Terra.com.  

Aunque la norma en Estados Unidos es que la gente solicite el embalsamiento del cadáver, hay quienes lo descartan por motivos religiosos. “Aquí entran los judíos y los musulmanes”, dice Healy.  Algunos religiosos creen que el embalsamiento crea una fascinación por el cuerpo por encima del alma.

El dueño de la Funeraria San Juan expresa que “en algunos países de Centroamérica y Sudamérica preservan el cuerpo con hielo o refrigerado para ser velado. Primero, porque el proceso de embalsamiento es costoso y segundo porque allá no se suele velar los muertos por tantos días y el hielo puede mantenerlos por algunas horas”.  

Siglos antes de que se pusiera de moda en Estados Unidos, en Perú, los incas embalsamaban los cuerpos para preservarlos en un clima que favorecía la momificación. También era común en la cultura egipcia y en África, aunque se trataba de procesos más rústicos.  

Mientras, en Europa comenzó a explotarse el proceso en las zonas industriales.

Pero, las prácticas modernas de embalsamiento llegaron en 1867, cuando el químico alemán August Wilhelm von Hofmann descubrió el aldehído fórmico, cuyas propiedades conservadoras fueron se convirtieron en la base del proceso. En los siglos XIX y XX se utilizaba el arsénico para embalsamar, pero luego se sustituyó por sustancias menos tóxicas.

Industria verus dolor

La industria del embalsamiento genera casi 7,000 empleos en Estados Unidos y el salario aproximado es de 45,000 dólares al año, según el Departamento del Trabajo. La mayor concentración de embalsamadores se encuentra en Georgia y la menor en Arkansas. Según la National Funeral Directors Association, en Estados Unidos existen 20,915 funerarias activas.

Los costos para embalsamar un cuerpo varían de acuerdo a la funeraria y a esto hay que sumarle los demás servicios. No obstante, el costo promedio de un funeral en Estados Unidos varía de 12 a 15 mil dólares.

Y aunque podría pensarse que en momentos de dolor es súmamente difícil negociar acerca de los costos de embalsamiento y otros gastos funerarios, no es así según Healy: “No quiere decir que las familias no estén tristes, sino que asumen el proceso como algo natural y en la mayoría de los casos ya saben lo que quieren cuando se comunican con la funeraria”.

Siendo así, solo resta “descansar en paz”.

Terra