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- En Estados Unidos, hay dos altos cargos públicos, cuyo peso es evidente con el pasar de los años. Se trata de la presidencia y la secretaría de Estado. Todas las personas envejecen, pero Hillary Clinton no puede ocultar que los años le han pasado un poco más rápido mientras ha estado al frente del Departamento de Estado. Y no es para menos. Lidiar con el asesinato de Osama bin Laden y el reciente atentado en Bengasi no es lo mismo que ser la Primera Dama. Y para muestra un botón. Foto: AP
- Así era Hillary en 1992 cuando su esposo Bill Clinton, aspiraba la presidencia. Cuando apenas la carrera política de ambos estaba floreciendo, la ahora secretaria de Estado compartía con su madre, Dorothy Rodham, en un cuarto de hotel en New York sin muchos "dolores de cabeza". Foto: AP
- Fue una campaña en donde ambos estuvieron muy unidos. Pero antes de convertirse en la Primera Dama de Estados Unidos en noviembre de 1993, Clinton ya había ganado la atención nacional en 1969 por sus comentarios como la primera oradora estudiantil del discurso de graduación en Wellesley College. Tras recibir su J.D. de la escuela de Derecho Yale Law School en 1973, comenzó su carrera como abogada y cuando aún su esposo dirigía el país durante su segundo término resultó electa senadora en el 2000. Foto: AP
- Como Primera Dama, Hillary CLinton jugó un papel central en materia de política pública. Dirigió el Task Force sobre la Reforma de Asistencia Sanitaria Nacional, con la esperanza de replicar el éxito que ella tuvo en dirigir el esfuerzo para la reforma educacional de Arkansas, donde Clinton fue gobernador. Fue la primera esposa de un presidente en poseer un título de postgrado. Foto: AP
- Aquí parecía de 20, pero no era así solo que el "peso sobre sus hombros" era menos. Hillary Clinton tenía 46 años cuando se le tomó esta foto en 1993. Y aunque hay un viejo dicho que dice que "la edad de una mujer no se revela", aquí no solo podía decirla, sino presumirla. Foto: AP
- Lo mismo en 1996, aunque los "gajes del oficio" también estuvieron presentes en esa época. La entonces Primera Dama testificó ante un gran jurado debido a la controversia de Whitewater, pero nunca fue acusada de irregularidades ni en esta ni en otras investigaciones llevadas a cabo durante la administración de su marido. Foto: AP
- El escándalo de Whitewater comenzó con las inversiones inmobiliarias de Bill y Hillary Clinton y sus asociados, Jim y Susan McDougal en la Corporación Whitewater Development, una empresa de negocio que fracasó entre los años 1970 y 1980. Bill Clinton había sido denunciado de presionar para proporcionar un préstamo ilegal de 300.000 dólares a su socia Susan McDougal cuando era gobernador de Arkansas. Pero eso ni le sacó canas ni arrugas a la Primera Dama. Foto: AP
- Su juventud y su energía eran evidentes. Hillary asumió con aplomo el papel de esposa de un político, pero sin descuidar los momentos con su hija. Y por eso es que en medio de su agenda aprovechaba para compartir con su hija, Chelsea. Así lo hizo durante su visita a Bac Phu, una zona rural de Vietnam, donde acudió a observar los proyectos de microcrédito y prestatarios de las mujeres del área en el año 2000. Foto: AP
- En 2006 Hillary Clinton ya era una mujer más "madurita", pero muy solicitada y reconocida por su labor. Foto: AP
- Hillary tuvo que lidiar con escándalos personales y públicos, pues nadie olvidará la relación del expresidente Bill Clinton con su becaria Monica Lewinsky que salió a la luz en 1998. Foto: AP
- Años más tarde, en medio de la campaña a la precandidatura para la nominación a la presidencia en el 2008, Clinton ya mostraba otra cara. Una mujer experimentada, pero jovial y con ímpetu para dirigir la nación. Sin embargo, fue Barack Obama quien obtuvo la nominación. Foto: AP
- Inmediatamente después de que Obama resultara electo, Hillary Clinton, una mujer aún joven, comenzó a perfilarse como la candidata a la secretaría de Estado. Foto: AP
- Pero aunque no compartieron la presidencia sí comparten el estrés de encaminar al país; Obama como la primera figura y Clinton como secretaria de Estado. Foto: AP
- Clinton pasó sus primeros días como secretaria de Estado hablando por teléfono con decenas de líderes mundiales para consolidar las relaciones internacionales. Pero, la Primavera Árabe, la cabeza de Bin Laden, los secretos develados por WikiLeaks y la guerra civil en Libia le han caído como "balde de agua fría". En octubre, la ex Primera Dama llegó a la edad de jubilación legal en Estados Unidos, los 65 años, con una agenda que el Departamento de Estado se encargó de mantener privada. Tal vez, con algunas líneas de expresión nuevas, pero cumpliendo su término. Y hace poco anunció que tras el inicio del segundo mandato de Obama, deja su cargo. Foto: AP
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En Estados Unidos, hay dos altos cargos públicos, cuyo peso es evidente con el pasar de los años. Se trata de la presidencia y la secretaría de Estado. Todas las personas envejecen, pero Hillary Clinton no puede ocultar que los años le han pasado un poco más rápido mientras ha estado al frente del Departamento de Estado. Y no es para menos. Lidiar con el asesinato de Osama bin Laden y el reciente atentado en Bengasi no es lo mismo que ser la Primera Dama. Y para muestra un botón.
Foto: AP

