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08 de febrero de 2013 • 02:36 PM

Poderosa tormenta de nieve comienza a azotar Noreste de EEUU

Un guardia de cruce en una intersección de calles tras el cierre de escuelas a consecuencia del clima en Pelham, EEUU, feb 8 2013. Una ventisca empezó a azotar el viernes el noreste de Estados Unidos, reduciendo la semana laboral para millones de personas que temían quedarse atrapadas en las carreteras, dado que las autoridades ordenaron el cierre de las vías antes de la nevazón que según meteorólogos podría superar récords.
Foto: Adrees Latif / Reuters
 

Una ventisca empezó a azotar el viernes el noreste de Estados Unidos, reduciendo la semana laboral para millones de personas que temían quedarse atrapadas en las carreteras, dado que las autoridades ordenaron el cierre de las vías antes de la nevazón que según meteorólogos podría superar récords.

Las autoridades se prepararon para la poderosa tormenta, que ya provocó un masivo atochamiento de tráfico en el sur de Maine y llevó a los organizadores de un campeonato de trineo del país a posponer una esperada carrera prevista para el sábado.

Con lo peor del frente climático aún por llegar, los gobernadores de Massachusetts, Rhode Island y Connecticut declararon estado de emergencia y emitieron prohibiciones sobre el tráfico en la tarde del viernes.

"El nivel de la ventisca y la visibilidad reducida durante la hora de mayor tráfico en la noche hará que los viajes seguros sean casi imposibles", dijo a periodistas el gobernador de Massachusetts, Deval Patrick.

Desde Nueva York a Maine la tormenta se desarrollaba gradualmente, volcando una ligera nieve, pero funcionarios recomendaron a los residentes que permanecieran en sus casas, en lugar de arriesgarse a quedar atascados en las calles cuando la ventisca empiece a tomar fuerza.

La tormenta ya provoca cierto pánico. Conductores hacían fila en las estaciones de servicio para llenar sus tanques, las tiendas de abarrotes estaban atestadas y los viajeros se vieron afectados por retrasos o cancelaciones de vuelos.

La aparición de la tormenta llevó a un atochamiento de hasta 19 vehículos en el sur de Maine, dificultando el tráfico en una importante vía interestatal al norte de Portland. No se reportaron heridos.

"Está cerca de condiciones de nevazón, es una clase de precursor de lo que viene más adelante", dijo Stephen McCausland, portavoz de la policía estatal de Maine.

CASI UN METRO DE NIEVE

Funcionarios de toda la región cerraron escuelas y más de 3.000 vuelos fueron cancelados. Varios miles de usuarios se quedaron sin energía eléctrica en Nueva Jersey y hacia el sur, aunque las autoridades dijeron que el número posiblemente subirá a medida que la tormenta y los vientos se vayan intensificando.

Gobernadores y alcaldes ordenaron a trabajadores públicos no esenciales que se quedaran en sus casas, instaron a los empleadores a hacer lo mismo, dijeron a las personas que se prepararan para cortes de energía y los alentaron a visitar a vecinos ancianos o discapacitados que puedan necesitar ayuda.

La ligera nevada que caía en buena parte de Nueva Inglaterra el viernes es un avance de lo que está por venir, dijo Jerry Paul, meteorólogo senior de Weather Insight, una unidad de Thomson Reuters.

"Se irá intensificando gradualmente", sostuvo Paul.

Una vasta región de Nueva Inglaterra, incluyendo al noreste de Connecticut, Providence, Rhode Island, y el área de Boston, posiblemente recibirán entre 60 y 76 centímetros nieve, y en algunas zonas podría caer hasta un metro de nieve antes de que la ventisca finalice el sábado por la mañana, agregó Paul.

En su máximo nivel, las ráfagas de viento podrían alcanzar 105 kilómetros por hora, destacó. La nevada más abundante de Boston, de 70,1 centímetros, ocurrió en el 2003.

Luego de años de muy poca nieve en la región, las personas cuyos medios de vida dependen de los esquiadores y motonieves celebraban la llegada de la ventisca.

"Afecta a restaurantes, hoteles, de todo", dijo Scott Senecal, gerente de un negocio en Littleton, Nueva Hampshire, situado en las White Mountains.

"Todas las personas que vengan tendrán neumáticos pinchados, baterías descargadas (...) El mal clima hace que las personas tengan que gastar dinero ya sea que lo quieran o no", declaró.

VUELOS CANCELADOS

En la Ciudad de Nueva York, que aun no se recuperó totalmente de los efectos del devastador huracán Sandy en octubre, funcionarios dijeron que habían equipado a 1.800 camiones del Departamento de Salud con palas de nieve, preparados para ser desplegados.

En el estado de Nueva Jersey, también golpeado por el Sandy, funcionarios preveían importantes inundaciones costeras, fuertes vientos, y posibles condiciones de nieve muy fuertes en la región noreste del estado.

La vida no era más sencilla para los que querían viajar. Más de 3.000 vuelos fueron cancelados el viernes y cerca de 1.000 fueron suspendidos para el sábado, de acuerdo al sitio web de seguimiento FlightAware.com.

Los aeropuertos más afectados eran los del área de Nueva York, Boston y Toronto.

Las compañías financieras más importantes de Boston, incluyendo State Street Corp y Fidelity Investments, dijeron que muchos de sus empleados trabajaron desde casa el viernes en vez de arriesgarse a salir a las calles.

(Reporte adicional de Jason McClure, David Sheppard, Scott DiSavino y Dave Warner. Editado en español por Marion Giraldo)

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