EE.UU.

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01 de agosto de 2012 • 10:03 PM • actualizado a las 11:25 AM

Testifica oficial sobre maltrato a hispana embarazada

Rosa María Soto carga una estatua de la Virgen de Guadalupe mientras protesta contra Joe Arpaio, alguacil del condado de Maricopa, frente al Tribunal Federal Sandra Day O'Connor.
Foto: AP
 

Los abogados del jefe de policía del condado Maricopa, Joe Arpaio, emprendieron una defensa contra las acusaciones de que él y sus subalternos son racistas con los latinos, y presentaron el testimonio de un oficial que negó haber aventado hacia su vehículo, con la barriga de frente, a una hispana embarazada después de marcarle el alto.

El oficial Francisco Gamboa testificó este miércoles en un juicio que busca acabar con las acusaciones de políticas discriminatorias y dijo que él nunca le puso una mano encima a Lorena Escamilla, y que tampoco la aventó hacia su vehículo al detenerla en septiembre de 2009 mientras conducía.

Escamilla dijo que el oficial la discriminó al detenerla injustificadamente, pero Gamboa, quien es hispano, declaró que la raza no tuvo qué ver en su decisión de pedirle que se detuviera.

Gamboa agregó que marcó el alto porque la luz cerca de la placa vehicular del vehículo de la mujer no funcionaba y quería ver qué estaba haciendo en un área donde se sabe que se trafica droga. "Es causa probable para hablar con el conductor", indicó el policía.

El bebé de Escamilla nació saludable en 2010.

Arpaio ha negado varias veces las acusaciones de que su oficina sea racista con los latinos y asegura que sus oficiales sólo marcan el alto cuando piensan que se ha cometido un delito.

Pero el grupo de latinos que presentó la demanda civil afirman que los policías del condado de Maricopa detienen algunos vehículos sólo para verificar estatus migratorios.

Los demandantes no solicitan indemnización, sino que quieren una declaración donde conste que la oficina de Arpaio tiene prácticas discriminatorias y una orden que solicite a la policía local hacer cambios en sus políticas.

La demanda es el primer caso donde la oficina de un alguacil es acusada de practicar el racismo sistemáticamente y servirá para sentar precedente para una demanda similar de derechos civiles —aunque más amplia— presentada contra Arpaio y su oficina por el Departamento de Justicia.

Si Arpaio pierde el caso, no será encarcelado ni multado. Si gana, socavará el caso federal que viene, que hace acusaciones similares.

Se espera que los testimonios concluyan este jueves. No se sabe cuándo dará a conocer su decisión el juez federal de distrito Murray Snow.

En un testimonio rendido la semana pasada, Escamilla dijo que fue maltratada después de que le pidieron que detuviera su vehículo al regresar de sus clases nocturnas. Describió el comportamiento de Gamboa como hostil cuando se negó a aceptar que su automóvil fuera registrado y dijo que ella no rompió ninguna ley de tránsito que hubiera causado que la detuviesen.

Después, un perro experto en detectar droga fue llevado para inspeccionar su vehículo, pero no se encontraron drogas. Escamilla fue citada por no poder probar que tenía seguro y fue liberada, aunque impugnó la multa. Ella dijo que no sabía que la luz de su placa vehicular estuviera apagada y no fue multada por dicha falta.

Gamboa describió el comportamiento de Escamilla como errático al señalar que ella en un principio no pudo detenerse cuando él encendió la sirena, ignoraba sus órdenes y seguía preguntando por qué había sido detenida, aunque él ya le había informado.

El oficial no pudo recordar por qué llamo a un perro rastreador a la escena y señaló que llamó a socorristas del Departamento de Bomberos de Phoenix para atender a Escamilla porque su respiración se volvió dificultosa durante el operativo.

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